El presidente del Comité Técnico de Estrategia del Tratado Comercial de Norteamérica del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología, Antonio Ortiz-Mena, consideró positivo que continúen las conversaciones entre México y Estados Unidos para revisar el T-MEC, al señalar que la presencia de funcionarios de alto nivel de la Oficina del Representante Comercial estadounidense refleja que, por ahora, no existe una intención de abandonar el acuerdo, sino de modificarlo.
Explicó que uno de los principales retos para México será enfrentar una nueva etapa del comercio internacional, en la que podrían mantenerse los aranceles y barreras no arancelarias. Señaló que el objetivo debe ser que los productos y servicios que cumplan con las reglas del tratado mantengan el acceso con arancel cero, tal como fue establecido desde la entrada en vigor del acuerdo, aunque reconoció que el escenario actual apunta hacia un comercio más administrado.
Ortiz-Mena destacó que uno de los puntos clave de la negociación será reducir la incertidumbre para las empresas, ya que los cambios constantes en las tarifas o en las condiciones de acceso al mercado estadounidense dificultan la planeación y la llegada de inversiones. Advirtió que una exigencia excesiva en las reglas de origen, particularmente para la industria automotriz, podría elevar los costos de producción en América del Norte y afectar la competitividad de la región frente a otros mercados.
Además, afirmó que las empresas mexicanas han avanzado en la adaptación de sus cadenas de suministro para cumplir con las reglas del T-MEC, pero consideró necesario fortalecer otros sectores internos, como el energético, para aprovechar la oportunidad de atraer nuevas inversiones. Añadió que México debe mantener su relación comercial con Estados Unidos, pero también aprovechar acuerdos con otras regiones como Europa y Asia para diversificar sus mercados.
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