Los incendios forestales que afectan al centro de España continúan sin ser controlados y han devastado cerca de 89 mil hectáreas, mientras las autoridades mantienen operativos de emergencia.
Los principales focos permanecen activos en las comunidades de Madrid, Ávila y Toledo, aunque el incendio registrado en Vall d'Uixó, en la provincia de Castellón, muestra una evolución favorable y ya no supera la capacidad de respuesta de los equipos de extinción.
En conjunto, los incendios han afectado a más de 170 mil personas entre evacuados y confinados. El fuego de Ávila es el más grave, con más de 50 mil hectáreas calcinadas, lo que lo convierte en el incendio más devastador registrado en España desde que existen mediciones oficiales.
A esta superficie se suman aproximadamente 28 mil hectáreas quemadas en Madrid, 2 mil en Toledo y 8 mil 500 en Vall d'Uixó.
Ante la emergencia, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ordenó suspender las labores de cosecha que impliquen el uso de maquinaria agrícola en la Comunidad de Madrid y en las provincias de Ávila y Toledo, al considerar que las altas temperaturas y la baja humedad elevan significativamente el riesgo de nuevos incendios.
El incendio de Burgohondo, en Ávila, cumple cinco días activo y mantiene un perímetro de alrededor de 160 kilómetros. Aunque las autoridades reportan una ligera mejoría, el fuego continúa sin control y durante la madrugada registró reactivaciones provocadas por el viento.
En la Comunidad de Madrid, los equipos de emergencia trabajan en tres frentes activos, siendo el más complejo el ubicado al norte del embalse de San Juan. Más de 300 bomberos, agentes forestales y personal de apoyo participan en las labores de combate al fuego, con apoyo de 50 vehículos terrestres y ocho medios aéreos.
Las autoridades mantienen evacuadas 13 localidades y cinco permanecen confinadas en la región madrileña.
En Toledo, unas 6 mil 200 personas fueron evacuadas, aunque la evolución del incendio ha permitido que el gobierno regional analice reducir el nivel de emergencia.
Por su parte, el incendio de Vall d'Uixó, en Castellón, registra una mejoría tras tres días de actividad. Aunque continúan los desalojos y confinamientos en varias localidades, las autoridades valencianas autorizaron el regreso de habitantes de cuatro barrios a sus viviendas, donde deberán permanecer confinados hasta una nueva evaluación.
En esa zona han sido afectadas unas 8 mil 500 hectáreas y trabajan más de 400 brigadistas, apoyados por 25 aeronaves.
GR









