La crisis hídrica que enfrenta el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) es consecuencia de un problema estructural acumulado durante décadas y no de un episodio aislado, concluyó el Consejo Ciudadano Metropolitano (CCM) en un diagnóstico entregado a la Junta de Coordinación Metropolitana, en el que plantea una transformación integral del modelo de gestión del agua y rechaza cualquier esquema de privatización del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa).
El documento sostiene que el deterioro del sistema de abastecimiento responde a una combinación de infraestructura envejecida, pérdidas masivas de agua por fugas, sobreexplotación de acuíferos, contaminación de las principales fuentes de suministro, crecimiento urbano sin planeación y una coordinación institucional insuficiente entre los distintos niveles de Gobierno.
Como parte del análisis, el Consejo recuerda que desde 2020 y 2022 emitió recomendaciones para crear una Mesa Metropolitana de Gestión Integral del Agua, fortalecer la participación ciudadana y establecer una estrategia regional para enfrentar el problema; sin embargo, afirma que dichas propuestas no fueron implementadas.
El diagnóstico señala que la crisis alcanzó su punto más visible en marzo de 2026, cuando cientos de colonias del AMG reportaron agua turbia, negra o con malos olores en la red de distribución.
De acuerdo con el documento, el Siapa reconoció afectaciones en al menos 176 colonias, aunque el Consejo sostiene que entre enero de 2025 y enero de 2026 existieron reportes en aproximadamente 475 colonias, lo que evidencia una problemática persistente.
Aunque entre las causas inmediatas se identifican descargas ilegales de aguas residuales en el sistema de abastecimiento Chapala-Guadalajara, además de trabajos de desazolve que incrementaron la turbiedad del agua que llegó a las plantas potabilizadoras, el informe expone diferencias entre la postura de las autoridades sanitarias y estudios independientes realizados por especialistas universitarios.
El Consejo advierte que la infraestructura hidráulica representa uno de los principales factores del deterioro del servicio. Destacan que, parte importante del sistema de conducción fue construido en la década de 1950 y actualmente presenta un desgaste considerable, mientras que las pérdidas de agua tratada por fugas oscilan entre 35 y 50 por ciento, dependiendo de la fuente consultada.
También señala que el organismo operador dispone de capacidades limitadas para vigilar la calidad del agua en una zona metropolitana superior a los cinco millones de habitantes.
Como parte de sus propuestas, el organismo plantea realizar un diagnóstico técnico independiente sobre la infraestructura hidráulica, transparentar de forma permanente la información sobre calidad del agua y estado de las redes.
Crear una autoridad metropolitana especializada en recursos hídricos, priorizar la reparación de fugas antes que nuevas obras de captación, proteger las zonas de recarga de acuíferos, fortalecer el monitoreo sanitario y establecer mecanismos permanentes de rendición de cuentas.
Asimismo, propone incorporar representación del Consejo Ciudadano Metropolitano en la Junta de Gobierno del SIAPA para fortalecer la participación ciudadana en las decisiones relacionadas con el abastecimiento de agua.
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