Jalisco vive una etapa en la que las autoridades sostienen una simulación de transparencia, consideraron periodistas que participaron en un estudio realizado por el Observatorio para la Transparencia e Integridad Social (OTIS) de la Universidad del Valle de Atemajac (Univa).
Ayer, académicos integrantes del OTIS presentaron los resultados, los cuales señalan que las autoridades han caído en prácticas para negar la entrega de información o entregarla de manera parcial sin caer en los supuestos de negativa que marca la ley en la materia y, con ello, obstaculizar el acceso a la información, lo que fue catalogado como una simulación de transparencia.
El proyecto, llamado “Barómetro de la Transparencia en Jalisco 2026”, se basó en una serie de encuestas a 55 periodistas jaliscienses y seis entrevistas de profundidad.
Dentro de las dificultades para obtener y recibir información se encuentra esta simulación de la transparencia. La forma en que opera fue descrita en tres indicadores: el nivel de información ‘off the record’ que ofrecen las autoridades, los vetos a los medios de comunicación y las presiones o amenazas económicas.
Entre el 53 y 65 por ciento de los periodistas encuestados dijo que persisten estas prácticas. Al ahondar en las causas dentro de las entrevistas a profundidad, los académicos del OTIS concluyeron que estas acciones las generan las autoridades para negar información, pero sin caer en los supuestos de negativa marcadas en las leyes de acceso a la información, lo que fue catalogado como una resistencia coercitiva que deriva en una simulación de la transparencia.
“Las entrevistas en profundidad describen el mecanismo concreto detrás de estas cifras: la ‘simulación de transparencia’ —negar lo que se sabe que existe, publicar información incompleta o de ‘portada’, o reubicar y eliminar datos entre administraciones— es descrita como la peor experiencia compartida por el gremio, más que la opacidad abierta o la negativa directa”, describe el documento.
Por otro lado, también se ahondó en lo que se denominó resistencia administrativa, que sí incluye la negativa formal para entregar o publicar información. Las prácticas incluidas en los indicadores, y que entre el 67 y 80 por ciento de las y los periodistas encuestados dijo que existen en Jalisco, son la dilación en la entrega de información, la entrega incompleta o parcial, la negativa total, entrega en formatos que dificultan el análisis (como archivos pdf o imágenes) y entrega de información incomprensible.
GR









