El problema alimentario en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) no está necesariamente en la falta de establecimientos, sino en el tipo de productos que predominan en ellos. El estudio "El ambiente alimentario en el Área Metropolitana de Guadalajara: desigualdad territorial en el acceso a alimentos saludables” encontró que casi la mitad de la población de bajo nivel socioeconómico vive en zonas con muchos comercios, pero donde también hay una alta presencia de productos de menor calidad nutricional.
Los resultados muestran que 49.87 por ciento de la población de bajo nivel socioeconómico vive en zonas donde existe una amplia oferta de comercios, pero una parte importante de ellos está orientada a productos de menor calidad nutricional.
En contraste, sólo 2.61 por ciento de esta población vive en zonas donde hay una mayor presencia de establecimientos que ofrecen alimentos frescos, como frutas y verduras, frente a otros tipos de comercios.
Esto significa que tener más tiendas o establecimientos cerca no necesariamente implica tener mejores opciones para una alimentación saludable. De acuerdo con la investigación, en distintas partes del AMG hay una alta disponibilidad de alimentos, pero no siempre existe la misma variedad o facilidad para encontrar productos frescos.
La desigualdad también se relaciona con la expansión de la ciudad. El 55.08 por ciento de la población de bajo nivel socioeconómico vive en zonas periurbanas, es decir, en áreas ubicadas en los bordes de la mancha urbana. En estos sectores se concentran algunas de las mayores desventajas identificadas por los investigadores.
Por ejemplo, 4.12 por ciento de esta población en las zonas periurbanas se encuentra en áreas con poca disponibilidad de opciones saludables y 1.33 por ciento en zonas con una oferta todavía más limitada. En las áreas urbanas consolidadas, estos porcentajes son de 1.93 y 0.63 por ciento, respectivamente.
Las zonas con mayores desventajas se concentran principalmente en sectores periféricos de Zapopan Sur, Santa Anita, los bordes de Tlaquepaque, Tonalá y El Salto, de acuerdo con el análisis territorial realizado por los investigadores.
Para los autores, estos resultados muestran que el acceso a una alimentación saludable también está relacionado con la forma en que crece la ciudad y con las condiciones económicas de la población.
La investigación plantea que la planeación de la ciudad considere también el acceso a alimentos saludables. Entre las medidas propuestas están fortalecer los mercados locales y tianguis comunitarios, así como utilizar regulaciones e incentivos para mejorar la oferta de alimentos.
CES









