Por el presunto daño ambiental provocado por el vertedero de Picachos en los ríos Grande y Milpillas, así como en las cascadas de Huaxtla, el regidor de Zapopan, Mauro Lomelí, presentó una denuncia formal ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) contra quien resulte responsable.
El edil explicó que el recurso legal se sustenta en evidencias fotográficas, videos y testimonios aportados por pobladores y colectivos de la barranca. Entre las pruebas presentadas se documentaron omisiones en acuerdos de saneamiento y el uso de mecanismos ilegales conocidos como “riego de lluvia”, que consistente en la apertura deliberada de válvulas en la planta de Picachos durante el temporal para que las corrientes pluviales arrastran los lixiviados hacia los cauces naturales.
Lomelí enfatizó que la contaminación trasciende el impacto turístico y afecta de forma directa la salud y el entorno de comunidades como Huaxtla, Mesa de San Juan, San Lorenzo, Milpillas, San Francisco de Ixcatán y La Soledad, donde ya se reportan casos de personas enfermas, muerte de ganado y afectaciones severas a la fauna silvestre, cuyo cauce contaminado desemboca en el Río Santiago.
Ante las declaraciones de autoridades estatales que señalaron no haber localizado descargas irregulares en recorridos recientes, el regidor puntualizó que la PROFEPA es la instancia competente por tratarse de cuencas de jurisdicción federal. Sostuvo que el deterioro es evidente a simple vista por la presencia de espuma y fuertes olores en el lugar.
Finalmente, aclaró que la acción legal no busca el golpeteo político, sino la intervención federal para determinar el daño ambiental, deslindar responsabilidades penales y dictar medidas urgentes de restauración en el ecosistema afectado.
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