Los padres de bebés fallecidos tras permanecer internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital de Gineco-Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente (CMNO) revelaron que sus decesos se debieron a un brote de la bacteria ‘Klebsiella Pneumoniae’ dentro del nosocomio y señalaron que sus casos no son los únicos. Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que los brotes identificados en la unidad fueron notificados en su momento a las autoridades sanitarias estatales y federales, y que la Fiscalía General de la República (FGR) se indaga lo ocurrido.
Monserrat Guillén e Ismael Paredes son padres de un bebé que nació el 4 de julio y murió el 30 de agosto, cuatro días antes de cumplir dos meses de edad. De acuerdo con la familia, el menor no presentaba enfermedades previas ni complicaciones durante el embarazo, pero tras permanecer en cuneros para prematuros su estado de salud se agravó y fue trasladado a la UCIN.
Posteriormente, los médicos identificaron una infección bacteriana y comenzaron tratamiento con antibióticos; sin embargo, el estado del bebé continuó deteriorándose y presentó episodios de choque séptico, alteraciones hepáticas y renales, anemia, disminución severa de plaquetas, hemorragias y acumulación de líquido abdominal.
Sus padres relataron que durante la hospitalización identificaron a otros recién nacidos con síntomas similares y posteriormente tuvieron conocimiento de casos asociados con las bacterias ‘Klebsiella pneumoniae’ y ‘Candida albicans’.
Según los familiares, alrededor de 17 casos llegaron a ser identificados entre las familias que permanecían en las distintas áreas del hospital.
Los padres también denunciaron que personal directivo del hospital tenía conocimiento de la presencia de la bacteria y que, pese a ello, continuaron con el ingreso de pacientes. Esta versión forma parte de las denuncias presentadas por la familia y deberá ser determinada por las autoridades correspondientes.
A fin de denunciar la situación, Monserrat e Ismael acudieron el 10 de agosto ante la Fiscalía. Fue a partir de entonces que observaron cambios en las medidas de limpieza y en el uso de equipo de protección dentro de las áreas hospitalarias.
Aun así, la familia también presentó quejas y reportes ante distintas instancias, entre ellas la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el Órgano Interno de Control del IMSS y la Fiscalía General de la República (FGR).
Tras la muerte de su bebé, Monserrat e Ismael detectaron diferencias en los documentos relacionados con el fallecimiento. Según su relato, en el hospital se les informó inicialmente que el menor había sufrido un paro cardiorrespiratorio, mientras que en el acta de defunción se asentó una falla orgánica y en el certificado de defunción emitido por el Servicio Médico Forense se estableció como causa una neumonía bacteriana no identificada.
Otro de los casos es el de Antony Jassiel, que nació el 16 de junio y murió el 7 de julio, a los 21 días de nacido. Su madre, Marcela Gómez, relató que los médicos detectaron un problema intestinal en el bebé. Debido a la condición del recién nacido, permaneció en la UCIN, donde fue sometido a una cirugía intestinal.
De acuerdo con sus padres, el procedimiento salió bien y posteriormente se programó una segunda intervención para reconectar su intestino; sin embargo, antes de la nueva cirugía los médicos detectaron una infección por Klebsiella y Candida, por lo que el estado de salud del bebé comenzó a deteriorarse.
Sus padres aseguran que durante la hospitalización no observaron medidas extraordinarias de aislamiento ni alertas sobre la presencia de una posible infección. Las comenzaron a ver hasta después de que el menor fue diagnosticado.
SE INDAGA Y SE REVISAN PROCESOS
A través de un comunicado, el IMSS y la Secretaría de Salud Jalisco informaron que actualmente un equipo nacional de especialistas, con participación de expertos externos, realiza una revisión integral de la unidad.
La investigación contempla el análisis clínico y epidemiológico de cada caso, estudios de laboratorio para identificar el posible origen de los microorganismos y una revisión de los procesos de prevención y control de infecciones.
Como parte de las medidas implementadas, las autoridades reforzaron la vigilancia en la unidad con toma de cultivos, limpieza y desinfección exhaustivas, delimitación de áreas y supervisión permanente de las medidas de higiene durante todos los turnos.
Asimismo, no precisaron el número de menores víctimas del brote: “Los hechos se encuentran bajo investigación de la Fiscalía General de la República, con la cual la Secretaría de Salud y el IMSS colaboran plenamente y a la que proporcionarán toda la información que les sea requerida. Por tratarse de una investigación en curso que involucra a menores de edad, por el momento no es posible hacer públicos mayores detalles que pudieran afectar las investigaciones o vulnerar la protección y privacidad de las familias”.
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