Lo que inició como una disputa vecinal por el daño a un medidor de agua derivó en actos de tortura, privación ilegal de la libertad por 36 horas y violaciones sistemáticas a los derechos humanos de Draco Gael Velázquez, un hombre trans que hoy busca asilo político tras sufrir persecución y discursos de odio por parte de un elemento de la Policía Vial de Jalisco.
De acuerdo con la víctima, durante su detención arbitraria se vulneró su derecho a la identidad de género autopercibida, al ser fichado e individualizado con su nombre registral anterior, además de ser sometido a agresiones físicas y tratos crueles que hoy lo mantienen bajo tratamiento médico, psicológico y psiquiátrico.
Pese a que la Fiscalía del Estado determinó un riesgo inminente y emitió tres medidas de protección a favor de Draco, la persona acusada ha continuado el hostigamiento con total impunidad. La víctima denunció que recurrió al área de Asuntos Internos de la Policía Vial; sin embargo, la dependencia desestimó el caso y archivó la investigación bajo el argumento de que el elemento vial no se encontraba en horario laboral al momento de los hechos.
Tras una audiencia inicial en la que la autoridad señalada fue vinculada a proceso, el juzgador instó a las partes a buscar una conciliación. Aunque Draco accedió al acuerdo, expresó mantener temor por su integridad física y su vida debido a la campaña de odio emprendida en su contra, situación que lo obligó a iniciar los trámites para solicitar asilo político en el extranjero.
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