El exsecretario de Salud federal, Salomón Chertorivski, advirtió que el Instituto Mexicano del Seguro Social enfrenta un deterioro en su capacidad de atención, derivado de la falta de recursos, el desabasto de medicamentos y los cambios en la organización del sistema de salud durante los últimos ocho años.
Explicó que la incorporación de servicios y responsabilidades adicionales al IMSS, tras la desaparición del Seguro Popular y el fracaso del Instituto de Salud para el Bienestar, generó presiones financieras y operativas.
Señaló que el instituto tuvo que asumir la atención de millones de personas sin recibir los recursos suficientes para cubrir esas obligaciones.
El emecista indicó que, en una comparación de una década, el IMSS registra 13 por ciento menos enfermeras y 14 por ciento menos camas por derechohabiente, además de una reducción cercana a 20 por ciento en las consultas y de 14.5 por ciento en las recetas expedidas.
El exfuncionario atribuyó a estas condiciones la inconformidad del personal médico y de enfermería, que salió a manifestarse para denunciar la falta de insumos y las dificultades para atender adecuadamente a los pacientes. Añadió que la propuesta de incremento salarial de 2.9 por ciento directo al salario resulta insuficiente para compensar la inflación y responder a las demandas de los trabajadores.
Asimismo, afirmó que los consultorios adyacentes a las farmacias del doctor Simi ya ofrecen más consultas de primer nivel que el IMSS, lo que refleja el progresivo desplazamiento de la atención pública hacia servicios privados.
Finalmente, consideró que la consulta impulsada en torno a las demandas laborales difícilmente resolverá el conflicto, porque persiste el descontento entre los trabajadores, quienes consideran que no cuentan con las condiciones necesarias para desempeñar su labor. Sostuvo que el Gobierno federal debe reconocer la dimensión del problema y establecer una política que permita recuperar la capacidad de atención del sistema de salud.
GR









