La Librería Carlos Fuentes inaugurará una sucursal en Colotlán este martes 20 de octubre. Es una gran noticia, la cual me alegra y al mismo tiempo me provoca algunas reflexiones.
Primera. ¿Es esta la primera librería en Colotlán? Tal parece que sí, al menos en los últimos cincuenta años. En el pasado hubo locales que vendieron libros, por supuesto, como en las llamadas “cuenterías” en la época dorada de las revistas, los cuentos y las fotonovelas. Recuerdo el negocio de Adrián Rodríguez, que incluía algunos libros entre el mar de revistas al público. Más tarde, José Carlos Escobedo quiso abrir una cuando llegó el CUNorte hace 26 años, pero no prosperó. Y en la actualidad, Karina Ortega tiene un buen catálogo de libros en su local de la calle Guerrero, junto con otras mercancías. Pero una librería, como tal, creo que no ha existido.
Segunda. Es un tanto paradójico que llegue a Colotlán la primera librería cuando el negocio del libro está en crisis. Los datos de lectura en libros impresos van a la baja; las librerías tradicionales cerrando. Los actuales niños y jóvenes no solo son nativos digitales, sino que nacieron bajo el esquema de las redes sociales.
Así es como llega la Librería Carlos Fuentes, y qué bueno porque un negocio así, desde la iniciativa privada, es impensable.
Tercera. La pasada administración de la Secretaría de Cultura realizó una encuesta regional sobre creadores de arte. En el norte de Jalisco, de 222 artistas mapeados, 149 dijeron ser artesanos y 43, músicos; en el caso de escritores solamente se reconocieron tres. ¡Solo tres escritores en todo el norte de Jalisco! Cada región del estado tiene sus particularidades. Acá hay artesanos, como en el sur del Jalisco hay una tradición por la escritura. David Izazaga, anterior director de Publicaciones de la Secretaría de Cultura, me contó que en los primeros tres años del programa La Maleta de Hemingway se publicaron 49 libros; de esos 49, diez libros son de autores del sur de Jalisco, específicamente de Zapotlán el Grande. Por el contrario, en estos tres años, a la convocatoria de La Maleta de Hemingway no llegó ni un solo manuscrito del norte de Jalisco. Además, en Lagos de Moreno hay más promotores de lectura, que en los diez municipios del norte de Jalisco.
Cuarta. En este contexto es que se abre en Colotlán la sede de la Librería Carlos Fuentes. Los directivos anunciaron que la librería contará con un catálogo de 4 mil libros, de 50 editoriales. El local contará con cafetería y área de alimentos, y con un “flujo de actividades que propicien el diálogo, el encuentro y la participación de los habitantes”, y con la colaboración directa con el Centro Universitario del Norte buscarán descentralizar “el acceso a los bienes culturales y fortalecer la difusión de la lectura”.
Me alegra mucho la llegada de la librería. En Colotlán hay lectores, de eso estoy convencido, pero no ha habido un programa que los reúna y propicie su desarrollo, y como dice la pequeña empresaria Karina Ortega, sí hay clientes para los libros. Por otra parte, las librerías venden libros, principalmente, pero en el contexto de Colotlán estos locales también pueden crear y/o desarrollar el gusto por la lectura y la escritura. Como ya lo hace la Carlos Fuentes en Guadalajara. Y bueno, como despedida. No es que la llegada de una librería vaya a subsanar las carencias del pasado en Colotlán en el tema literario, pero sí que puede hacernos un gran bien para el futuro.
Así que, bienvenida la primera librería a Colotlán.
*Periodista y gestor cultural.
AL









