loader

La batalla invisible

El miedo existe. Enfrentarnos a nuestro propio cuerpo siempre genera incertidumbre; esperar el resultado de un laboratorio después de una mamografía, también. Quienes han pasado por ello saben a lo que me refiero.

En México, anualmente se detectan más de 20 mil nuevos casos de cáncer de mama en mujeres y cerca de 200 en hombres. La mayoría se diagnostica en etapas avanzadas, lo que reduce las posibilidades de éxito de los tratamientos. Sin embargo, si se detectara oportunamente, la posibilidad de éxito supera 80 por ciento de los casos.

Octubre es rosa. Nos hemos acostumbrado a ello durante años: lo vemos hasta en el pan. Cada año, las empresas buscan mejorar sus campañas y sus aportaciones respecto al año anterior. Pero ese color que seguramente hoy iluminará edificios y monumentos para visibilizar la causa no frena las cifras. Su significado ha cambiado con el tiempo: hoy es el símbolo de una batalla que también involucra a los hombres y que, lamentablemente, no estamos ganando en el país. Se necesita otra estrategia.

En su segundo informe de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que, en las últimas dos décadas, más de 132 mil mujeres han muerto por cáncer de mama. Entre 2007 y 2016, el promedio anual se ubicaba entre 5 mil y 6 mil decesos; actualmente, se registran más de 8 mil 500. La tasa de defunciones entre mujeres de 30 a 34 años es de 2.82 por cada 100 mil, mientras que entre las mayores de 60 años alcanza casi 40 por cada 100 mil. La tasa más elevada se registra entre las mujeres mayores de 75 años, con hasta 68 decesos por cada 100 mil. Sí, da miedo.

Esto no va de hacer un recuento de cifras negras, rojas o rosas. Va de observar qué está fallando cuando llevamos años trabajando para combatir también los tabúes y los estigmas en torno a la detección temprana.

Quizá la respuesta está en la pirámide poblacional; tal vez, en el acceso a la salud; posiblemente, en la renuencia a realizarse revisiones oportunas. O probablemente sea la suma de todos estos factores.

En México somos 68 millones de mujeres que enfrentamos batallas todos los días, desde la violencia hasta la desigualdad. Pero hay una en la que nos corresponde dar el primer paso: la detección oportuna.

El miedo existe, pero no debe paralizarnos. El valor comienza frente al espejo, con la autoexploración. Debemos entender que el cáncer de mama es una lucha que nos involucra a todos. Aunque lo parezca, no se trata de una lotería del terror en la que todos tenemos un número; se trata de una batalla para la que debemos prepararnos. El enemigo está entre nosotros: entre mujeres y hombres, entre jóvenes y adultos mayores. Y en esta batalla no hay tregua que valga.

Esta batalla es mía y tuya. Hazlo por quienes más te importan.

[email protected]

jl/I

Lo más relevante

Te recomendamos

Artículos de interés

Pese a reventadores, millares exigen agua
Bloque de choque provoca diversos destrozos y saqueos en primer cuadro
Reventadores dañaron cafetería de buscadora 
OCULTAR