Cientos de miles de personas salieron este sábado a las calles de Italia, Portugal y Albania para protestar contra el encarecimiento de la vida, la crisis de vivienda y las políticas gubernamentales en materia educativa, en una jornada marcada por operativos policiales y disturbios en algunas localidades.
En Italia, se realizaron marchas en ciudades como Roma, Milán, Turín, Nápoles, Bolonia y Florencia. Las movilizaciones ocurrieron bajo un fuerte dispositivo de seguridad, luego de los disturbios registrados el fin de semana anterior en Milán.
Las protestas transcurrieron mayoritariamente de forma pacífica, aunque se reportaron enfrentamientos en Bolonia y Turín. De acuerdo con la información difundida por las autoridades, el gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni autorizó detenciones preventivas; además, más de 200 jóvenes habían sido identificados y más de 60 personas detenidas.
La jornada también estuvo marcada por la detención del presunto creador del llamado Movimiento 17 de Octubre, un colectivo anónimo surgido tras las movilizaciones en Milán.
En Portugal, miles de personas volvieron a manifestarse contra la crisis habitacional y la falta de soluciones gubernamentales, después de más de una semana de protestas y campamentos. Las movilizaciones se realizaron en Lisboa, Braga, Coimbra y Oporto.
Los manifestantes también expresaron su respaldo a una convocatoria de huelga general ibérica para el próximo 11 de noviembre. En algunas ciudades, los participantes advirtieron que podrían reinstalar los campamentos desalojados por las autoridades, que argumentaron que no cumplían con la normativa.
El gobierno portugués propuso modificar la ley de alquiler para ofrecer mayores garantías a los propietarios, incentivar la incorporación de viviendas al mercado y acelerar los desahucios. Sin embargo, la iniciativa requiere el respaldo de algún partido de oposición, apoyo que hasta el momento no estaba asegurado.
En Albania, cientos de estudiantes se concentraron nuevamente en el centro de Tirana para exigir cambios en las políticas educativas y universitarias, así como la renuncia del primer ministro socialista Edi Rama, quien gobierna desde 2013.
La Policía antidisturbios utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes frente al Ministerio de Educación, donde se registraron enfrentamientos. Las movilizaciones estudiantiles comenzaron a principios de la semana pasada.
Rama descartó renunciar y atribuyó el conflicto a presuntas campañas de desinformación procedentes de Rusia e Irán, así como a grupos de extrema izquierda.
GR









