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Inversión federal para agua en Jalisco es logro ciudadano, no político

Inversión federal para agua en Jalisco es logro ciudadano, no político

El especialista en gestión hídrica e investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Arturo Gleason Espíndola, celebró que la Presidencia de la República asuma el compromiso financiero para las obras del agua en Jalisco, una exigencia planteada desde hace tiempo, aunque aclaró que este avance responde a la movilización y presión social en las calles, y no a un mérito de la clase política.

"Es un logro de la sociedad civil organizada, no de los partidos políticos. Aceptamos de manera acertada este paso, pero la ciudadanía no debe quedarse con la idea engañosa de que la crisis del agua ya está resuelta", advirtió el especialista.

Gleason Espíndola expresó preocupación de que los recursos públicos anunciados por la Federación y el Estado se inviertan de manera deficiente sin atacar el problema de fondo, pues las autoridades no han presentado un diagnóstico técnico riguroso sobre el estado real de la infraestructura existente.

El investigador señaló que la problemática va mucho más allá de la construcción de un acueducto, ya que el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) padece tuberías, redes de distribución y tanques de almacenamiento con más de 70 años de antigüedad que provocan severas fugas.

Asimismo, reprochó que en los expedientes y carpetas técnicas compartidas por el Gobierno del Estado no existe ningún peritaje que certifique las condiciones del acueducto actual.

El especialista condenó que en los planes de infraestructura hídrica presentados no exista una estrategia real y coordinada para erradicar las fuentes de contaminación en las cuencas.

Recriminó que, pese a la existencia de leyes federales y estatales que prohíben las descargas industriales y de desarrollos inmobiliarios, los tres órdenes de gobierno no actúan de manera conjunta para aplicar la norma y sancionar a los responsables.

"El problema de las fugas sigue sin resolverse y el tren de tratamiento propuesto por el Gobierno no cuenta con la tecnología necesaria para remover metales pesados y sustancias químicas complejas. Sin esa capacidad, no tendremos agua de buena calidad ni lograremos optimizar los volúmenes del sistema", concluyó Gleason.

 

AL