A un día de que el Gobierno de Jalisco y el Gobierno Federal presenten el proyecto definitivo de infraestructura hídrica para el estado, la coordinadora del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC), María González Valencia, alertó que se tratará de la cuarta versión distinta del acueducto Chapala-Guadalajara presentada por Pablo Lemus desde la concepción del megaproyecto.
González Valencia reveló que, tras revisar detalladamente los documentos compartidos oficialmente por las autoridades, el IMDEC ha detectado severas contradicciones e inconsistencias técnicas en tres variables críticas para la viabilidad económica y ambiental de la obra, el costo total de la obra, la capacidad y diámetro del tubo, así como el volumen de extracción de agua.
La coordinadora del IMDEC reprochó que el megaproyecto viola los derechos fundamentales de acceso a la información y a la consulta previa, al haberse diseñado sin el consenso de las poblaciones locales:
"El proyecto nació mal porque se construyó sin consultar a los pueblos ribereños, porque la información técnica no se entrega en tiempo ni forma y porque se ha negado el debate público", aseveró González Valencia.
La activista criticó que la supuesta socialización de la obra se ha limitado a reuniones a puerta cerrada con alcaldes, empresarios y constructoras privadas, excluyendo de manera sistemática a las comunidades directamente afectadas por la extracción y el trazo de las tuberías.
Por último, el IMDEC desmintió el discurso gubernamental que promete la erradicación de los riesgos sanitarios mediante la simple construcción de la red hidráulica.
González Valencia puntualizó que la obra cumple una función meramente mecánica de transportar líquido, pero no ataca el problema de contaminación en la cuenca del Lago de Chapala, donde la presencia de agroquímicos, pesticidas y metales pesados sigue amenazando la salud pública de los habitantes del Área Metropolitana de Guadalajara y de los municipios ribereños.
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