INICIO > ZMG
A-  | A  | A+

Demuelen guardería en San Juan de Dios

MADRUGARON. Los vecinos y locatarios amanecen con la sorpresa del derribo de muros que antes fueron de la mencionada guardería (Foto: Alicia Preza)

Una más para los mercados de Guadalajara. En esta ocasión son los locatarios del mercado San Juan de Dios los que denunciaron irregularidades en sus instalaciones.

Fue la mañana del martes cuando comerciantes del segundo y tercer pisos del mercado Libertad se percataron de algunos ruidos; eran golpes provenientes del área donde se encontraban la guardería y jardín de niños Olivia R. de Yáñez, inaugurada en febrero de 1959. Al asomarse por la parte alta del estacionamiento, descubrieron a un par de albañiles demoliendo los muros del clausurado edificio.

La estancia infantil fue cerrada luego de que la Unidad de Protección Civil y Bomberos del Estado de Jalisco emitiera recomendaciones en 2009 y 2011 por el riesgo que la fragilidad del inmueble representaba para los menores. Y aunque los locatarios agotaron los recursos para tener cerca de sus comercios a sus hijos, el jardín de niños fue reubicado a la colonia La Perla, en Guadalajara.

A fin de garantizar la preservación del mercado Libertad, en abril de 2005, siendo alcalde de Guadalajara Emilio González Márquez, por decreto presidencial se declaró al mercado Libertad como Patrimonio Artístico Inmueble, del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), donde según la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, no se pueden realizar obras sin permiso del instituto.

Art. 6° (…) Los propietarios de bienes inmuebles colindantes a un monumento, que pretendan realizar obra de excavación, cimentación, demolición o construcción, que puedan afectar las características de los monumentos históricos o artísticos, deberán obtener el permiso del instituto correspondiente.

Sin embargo, la arquitecta Dolores Martínez, del Departamento de Conservación de Patrimonio del INBA, dijo no tener conocimiento de las obras de demolición que se realizan en el inmueble.

Asimismo, en el ayuntamiento tapatío, las direcciones de Obras Públicas y Promoción Económica aseguraron que las únicas adecuaciones que se realizan a los alrededores del mercado Libertad, mejor conocido como San Juan de Dios, son del multimodal del Tren Ligero, por lo que dijeron desconocer la demolición de muros.

En el interior de lo que fuera el jardín de niños Olivia R. de Yáñez aún se encuentran juguetes, pelotas y murales que se han llenado de polvo. Dibujos que se han quedado atrapados entre los escombros clandestinos. Dos trabajadores de la construcción aseguraron haber sido contratados para derribar los muros, dejando de pie los pilares, además de apartar la herrería.

“Nos contrató un señor que no sé qué sea de aquí (del mercado), ya nos dijeron que ahorita nomás (demoliéramos) lo que son los muros y ya luego veíamos qué sigue”, declaró uno de los trabajadores de la construcción.

El obrero agregó que ya tienen una semana trabajando en la demolición y que podrían terminar de sacar el escombro en dos semanas más.

Por su parte, el comerciante Hugo Martínez, quien vende ferretería en el segundo piso del mercado, apunta que de manera irregular, el administrador del inmueble, Óscar Carrillo (quien no fue localizado) propuso que se suspendieran las reuniones del consejo consultivo del mercado durante un mes, tiempo similar al que terminarían los obreros las adecuaciones.

Tanto Hugo, como su hermano Miguel, temen que el administrador realice los cambios en la guardería para convertirlo en bodegas y locales para su comercialización, omitiendo así las recomendaciones de Protección Civil y la declaratoria de protección del INBA.

“La guardería y la escuela hacen bastante falta, y desde hace tiempo hemos estado pidiendo que se le dé la atención correspondiente al tema para que se pueda reubicar y pues no, nunca hay dinero, no se puede, y ahora resulta que sí hay dinero para hacer locales”, reclamó Miguel Martínez.

Mientras tanto, el derribo de muros que contenían palabras escritas con pintura de colores como: arte, expresión, cultura, vida social y autonomía sigue su curso, sin que las autoridades se den por enteradas.

 

 

PHM / I