El exconsejero presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova Vianello, alertó que la reforma electoral anunciada por el gobierno federal podría significar un grave retroceso para la democracia mexicana.
En entrevista para Informativo NTR, Lorenzo Córdova señaló que, aunque aún no se conoce la iniciativa, los antecedentes y los posicionamientos públicos de la presidenta permiten anticipar el rumbo de la reforma. Recordó que los planes A, B y C impulsados por Morena ya buscaban desmantelar al INE, politizar a la autoridad electoral y debilitar los mecanismos que garantizan que las elecciones sean auténticas y equitativas.
El exconsejero advirtió que entre las propuestas que ya se conocen, se encuentran la reducción del presupuesto electoral, la disminución del financiamiento a partidos políticos, la elección popular de consejeros del INE, la eliminación de los organismos públicos locales electorales y la desaparición de las diputaciones y senadurías de representación proporcional. Medidas que no buscan mejorar el sistema, sino someterlo al control del poder político.
Lorenzo Córdova sostuvo que abaratar las elecciones, como se pretende, llevaría a repetir el modelo de las elecciones judiciales recientes, que calificó como las peores en términos de calidad democrática, marcadas por improvisación, falta de recursos, intervención gubernamental y manipulación del voto.
Asimismo, señaló que una reforma electoral impuesta por una mayoría legislativa, sin consenso con las fuerzas políticas, sólo generará mayor desconfianza y conflictividad. Recordó que la historia electoral de México demuestra que las reglas del juego deben construirse con acuerdos amplios, no desde la imposición.
El exconsejero enfatizó que México sí necesita una reforma electoral, pero una que fortalezca a las instituciones. Entre los cambios necesarios mencionó la incorporación responsable de tecnologías como el voto electrónico, el fortalecimiento de la democracia interna de los partidos, la renovación del sistema de partidos y el reforzamiento del servicio profesional electoral.
Finalmente, Lorenzo Córdova advirtió que eliminar la representación proporcional provocaría una sobrerrepresentación aún mayor del partido en el poder, permitiendo que con menos de la mitad de los votos se controle hasta el 70 u 80 por ciento del Congreso.
Concluyó que la reforma que se perfila no busca ampliar la participación ciudadana, sino convertir las elecciones en una simulación y consolidar un régimen cada vez más autoritario.
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