Tras meses de movilización social y presión organizada, el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano reportó avances concretos en favor de los productores agrícolas del país, al abrirse una ruta de solución financiera para la comercialización de granos, sin romper el diálogo con el gobierno federal.
Yako Rodríguez, líder del Frente, informó que si bien no se alcanzó un acuerdo en materia de precios de garantía, sí se logró construir un esquema alternativo que permite atender de manera inmediata la falta de liquidez que enfrenta el sector: la pignoración de granos con respaldo del Estado mexicano.
“Venimos de una lucha que se dio en distintos frentes: en las calles, en las carreteras, en las oficinas y en la mesa de negociación. Cada quien desde su trinchera, pero con un objetivo común. Hoy podemos decir que hay avances”, expresó el dirigente.
El esquema de pignoración permitirá a los productores acceder a créditos utilizando sus cosechas como garantía, sin perder la propiedad de los granos y sin que los costos financieros o de almacenamiento recaigan en ellos. Dichos costos serán absorbidos por el gobierno federal, o de manera conjunta con los gobiernos estatales, lo que brindará hasta seis meses adicionales para comercializar las cosechas en mejores condiciones de mercado.
Rodríguez detalló que el gobierno federal se comprometió también a convocar a los principales consumidores de maíz, frijol, trigo, sorgo y soya, con el objetivo de incentivar la compra de producción nacional y mejorar los precios pagados al productor. Este mecanismo deberá complementarse con convenios de compraventa con la industria agroalimentaria, en los que el Estado fungirá como garante.
“El recurso que se obtenga por la pignoración será un adelanto a cuenta de la cosecha. Esto nos permite cumplir compromisos inmediatos, fertilizantes, semillas, agroquímicos o créditos bancarios, sin malbaratar nuestro producto”, explicó.
Como ejemplo del impacto potencial del esquema, el dirigente citó el caso de Zacatecas, donde actualmente el frijol se paga hasta en cinco pesos por kilo, mientras que mediante la pignoración podría alcanzar hasta diez pesos, lo que duplicaría el ingreso del productor sin perder la propiedad del grano.
El líder del Frente subrayó que se trata de una medida de alcance nacional, abierta a todos los productores que decidan incorporarse, y reiteró que el movimiento mantiene una postura de conciliación y responsabilidad institucional.
“Reconocemos este avance, pero la lucha no ha concluido. En 2026 retomaremos las negociaciones para atender el resto de nuestras demandas”, adelantó Rodríguez. Entre los temas pendientes mencionó la revisión integral de los esquemas de comercialización y el impulso a la constitución de un Banco de Desarrollo Agropecuario como instrumento estructural para fortalecer al campo mexicano.
Finalmente, hizo un llamado a los productores a mantener la unidad y la organización: “Hemos ganado una parte importante de la batalla. Hoy hay avances, hay diálogo y hay una ruta clara. Vamos a seguir adelante por el campo de México”.
GR










