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Pesos, centavos y bilimbiques

Hace unos días, el Banxico reportó que las remesas nacionales recibidas en noviembre de 2025 ascendieron a 5 mil 125 millones de dólares (mdd). Así, las remesas acumuladas durante los primeros 11 meses de 2025 ascendieron a 56 mil 469 mdd. Esta cantidad fue 5.1 por ciento menor a su contraparte de 2024.

Jalisco fue el tercer mayor receptor de dichas remesas. Según el Banxico, en noviembre, el estado recibió el 12.1 por ciento del total de remesas. Además, los datos muestran que, en 2025:T2, las remesas estatales ascendieron a mil 306.7 mdd. Esta cantidad fue 9.7 por ciento menor a su contraparte de 2024:T2.

Las reducciones observadas en las remesas tienen indudables efectos negativos sobre el bienestar. Las menores remesas restringen el consumo interno y la inversión local, causan pobreza y desigualdad regionales, e inducen inestabilidad financiera en la población receptora de remesas.

Las razones que explican las reducciones observadas se asocian a varios factores. Entre estos destacan: 1) las políticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump; 2) los cambios en el mercado laboral y en la economía estadounidenses; y, 3) las presiones que han hecho regresar a los migrantes a México.

Los pronósticos nacionales y estatales sugieren que las remesas en 2025 disminuirán con respecto a su contraparte de 2024. Estimaciones propias sugieren que las remesas nacionales oscilarán alrededor de los 61 mil 424 mdd en 2025. En 2024, las remesas ascendieron a 64 mil 746 mdd (-5.1 por ciento).

Las estimaciones también sugieren que las remesas jaliscienses disminuirán en 2025. Asumiendo un comportamiento similar al nacional, las remesas estatales oscilarán alrededor de los 5 mil 220 mdd en 2025. En 2024, las remesas ascendieron a 5 mil 503 mdd.

La reducción de las remesas, sin lugar a dudas, tendrá un impacto desigual en los municipios jaliscienses. Proporcionalmente, los municipios que reciben las mayores remesas, y que tendrán las mayores pérdidas, son Guadalajara (12.1 por ciento) y Zapopan (7.3).

Las remesas muy probablemente seguirán disminuyendo en 2026. Los factores mencionados arriba seguirán restringiendo los envíos. Un factor adicional es el impuesto estadounidense de 1 por ciento a las remesas en efectivo. Este impuesto entró en vigor el 1 de enero de este año.

Las remesas inducen retos y desafíos de corto plazo para las políticas públicas. Estos se asocian a mitigar los problemas originados por las menores remesas. Enfrentar estos retos y desafíos será necesario para preservar el bienestar de la población en los niveles local, estatal y nacional.

Finalmente, no sobra señalar que resulta indispensable diseñar e implementar estrategias integrales y focalizadas para mitigar los impactos de la disminución de remesas. Estas estrategias, sin duda alguna, contribuirán a fortalecer la resiliencia de la población ante los cambios en el entorno internacional.

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* Economista e investigador de la UdeG

 

 

NH/I