La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara deben asumir su responsabilidad en la operación de los sistemas de agua potable y saneamiento, ante las quejas ciudadanas por la mala calidad del agua en distintas colonias.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria abordó el tema junto con el titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, quien detalló las acciones que realiza el Gobierno federal en coordinación con el estado de Jalisco para el saneamiento del río Lerma-Santiago.
Sheinbaum señaló que, aunque el Gobierno de México participa en las labores de saneamiento y coordinación técnica, la operación de los sistemas de agua corresponde principalmente a las autoridades municipales.
“En el caso de Guadalajara, tiene el municipio a cargo la operación de su sistema de agua; ellos tienen que hacer una parte importante de su trabajo”, sostuvo.
Por su parte, Morales López explicó que el río Lerma-Santiago forma parte de uno de los tres proyectos prioritarios de saneamiento hídrico impulsados por el Gobierno federal, junto con los ríos Tula y Atoyac.
El funcionario indicó que actualmente se construyen plantas de tratamiento y recolectores marginales en zonas cercanas al Lago de Chapala y municipios como El Salto, considerados entre los puntos con mayores niveles de contaminación.
“Lo estamos completando con los municipios y eso nos va a permitir que podamos sanear esa zona en una buena cantidad”, afirmó.
Conagua señaló que gran parte de la contaminación proviene de descargas industriales, municipales y domiciliarias, por lo que se implementan planes integrales de supervisión y prevención para reducir el deterioro de los cuerpos de agua.
El titular del organismo añadió que el Organismo de Cuenca Lerma-Santiago-Pacífico realiza monitoreos semanales sobre la calidad del agua para identificar las principales fuentes contaminantes y coordinar acciones inmediatas con los municipios.
Sheinbaum reconoció que muchos de los problemas actuales derivan de fallas históricas en infraestructura hidráulica y de la falta de cumplimiento de normas ambientales por parte de empresas y gobiernos locales.
“Hay fábricas alrededor que no tienen plantas de tratamiento y sus escurrimientos pueden tener productos químicos”, advirtió.
La presidenta adelantó que el Gobierno federal mantendrá la coordinación general del proyecto y evaluará la necesidad de construir nuevos drenajes, ampliar plantas de tratamiento e incorporar tecnologías biológicas para mejorar la calidad del agua en la región.
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