El T-MEC continuará vigente, aunque con modificaciones, considera Antonio Ortiz-Mena, residente del Comité Técnico de Estrategia T-MEC del COMCE, Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología, A.C.
En entrevista con Guillermo Ortega Ruiz, Antonio Ortiz-Mena, destacó dos puntos clave sobre la postura de Estados Unidos: Afirmó que Donald Trump está obsesionado con la balanza comercial. Según el economista, Trump ve el superávit de México como si fuera un marcador de fútbol, cuando lo importante para un país es qué consume, no el saldo de la balanza.
Como segundo punto, Ortiz-Mena señaló que Trump está equivocado al declarar que Estados Unidos no necesita ni a México ni a Canadá. Contrario a esa visión, el ex negociador explicó que Estados Unidos sí requiere a sus socios de América del Norte, especialmente en sectores como el agropecuario, donde México compra los excedentes de producción estadounidense.
Ortiz Mena agregó que, aunque Estados Unidos decidiera no renovar el tratado, el T-MEC seguiría vigente 10 años por sus propias reglas. Sin embargo, advirtió que el mayor daño lo provoca la incertidumbre generada por las declaraciones, porque frena inversión y planeación de las empresas. Su recomendación: no mezclar comercio con migración o crimen en las negociaciones.
Imagínese que la balanza comercial es como ir al mercado. Si usted le vende más jitomate a su vecino del que le compra, usted tiene superávit. Si le compra más de lo que le vende, tiene déficit.
Ortiz-Mena dice que Trump está obsesionado con ese marcador. Cree que si México le vende más a Estados Unidos, entonces Estados Unidos va perdiendo. Como si fuera un partido de fútbol.
Pero el ex negociador del TLCAN aclara dos cosas:
Primero: Lo importante no es el marcador. Lo que importa es qué consume la gente. Estados Unidos compra aguacates, autos y cerveza de México porque le conviene. Y México le compra maíz y gasolina a Estados Unidos. Los dos ganan.
Segundo: Trump se equivoca cuando dice que no necesita a México ni a Canadá. Sí los necesita. En el campo, por ejemplo, Estados Unidos nos vende lo que le sobra. Si México no lo compra, esos productores se quedan con el producto en la bodega.
En pocas palabras: la balanza comercial no es competencia. Es negocio. Y en los negocios, si le va bien a tu socio, te va bien a ti.









