Desde hace tres años el activista en temas de discapacidad, Bernardo Álvarez, participa dentro de la tradición de los tastoanes como parte de las fiestas de Santo Santiago en Tonalá. Él es invidente y con su participación promueve la inclusión de personas con discapacidad en estas tradiciones.
Mencionó que el ejemplo de su participación muestra que no es necesario hacer cambios radicales o grandes para la inclusión de personas con discapacidad en este tipo de actividades. Con pequeñas adaptaciones y voluntad es suficiente.
“A veces pensamos que para que las personas con discapacidad puedan ser integradas en alguna situación cultural, educativa, deportiva o en cualquier ámbito, pensamos que tenemos que hacer magia o adaptaciones sobrehumanas para que las personas con discapacidad podamos ser partícipes. En realidad no es así, principalmente la voluntad de querer hacer las cosas y desde luego pensar en ajustes razonables para que podamos evitar accidentes. No se trata de limitar o de prohibir, sino invitar a que todas y todos seamos parte”, dijo en entrevista con NTR.
Este fin de semana fue el cierre de las festividades de este año y por tercer periodo consecutivo volvió a colocarse su vestimenta y su máscara, y salió a las calles como un integrante más de esta tradicional danza.
Dijo que las adecuaciones que se tuvieron que realizar para que su participación sea segura fue incluirlo en el contingente de adolescentes y apoyarse con señales auditivas para saber qué hacer en cada momento.
Álvarez contó cómo comenzó a adentrarse en esta tradición. Todo comenzó con la pregunta de cómo podría incluirse y en lo primero que pensó fue en incorporarse a tocar la chirimía, pues es músico; sin embargo, su cuñado conoció su intención hace tres años y llegó con su máscara hecha y le dijo que se incorporaría como danzante.
Recordó que nunca hubo pretextos para excluirlo; por el contrario, toda la comunidad de tastoanes se sumó a garantizar que su participación fuera segura.
Ello, insistió, muestra cómo no se requieren grandes cambios para que las personas con alguna discapacidad puedan ser incluidas en estas actividades es más un tema de voluntad. Esta filosofía, apuntó, se replica no sólo en actividades culturales, sino incluso en el campo laboral.
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