El tabaquismo, la obesidad, la hipertensión arterial y la diabetes tipo 2 figuran entre los principales factores de riesgo para desarrollar cáncer de riñón, una enfermedad que cada año afecta a cerca de seis mil personas en México y que continúa detectándose en etapas avanzadas debido a la ausencia de métodos de detección temprana.
El doctor Alan David Pérez, del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara, explicó que el cáncer renal es un padecimiento silencioso, ya que no existe un programa de tamizaje que permita identificarlo antes de la aparición de síntomas, lo que provoca que gran parte de los diagnósticos se realicen en etapas avanzadas.
Entre los signos de alerta más frecuentes se encuentran la presencia de sangre en la orina, dolor persistente en la zona lumbar, pérdida de peso involuntaria y molestias abdominales. Ante cualquiera de estos síntomas, recomendó acudir a valoración médica oportuna.
De acuerdo con el especialista, en México se registran alrededor de 3 mil 300 muertes al año relacionadas con esta enfermedad, mientras que en Jalisco se diagnostican en promedio 510 casos anuales. Tan sólo en los Hospitales Civiles de Guadalajara se atienden entre 150 y 160 pacientes cada año.
El doctor Gabriel Becerra Navarro, del Nuevo Hospital Civil de Guadalajara, destacó que la detección incidental mediante estudios de imagen realizados por otras causas ha permitido identificar algunos tumores en etapas más tempranas, lo que amplía las posibilidades de tratamiento.
En cuanto a la atención médica, ambos especialistas coincidieron en que la cirugía continúa siendo el principal tratamiento, ya sea mediante nefrectomía parcial para conservar la función renal o nefrectomía radical en casos avanzados.
Asimismo, señalaron que las técnicas de mínima invasión, como la laparoscopía y la cirugía robótica, han mejorado la recuperación de los pacientes.
Finalmente, subrayaron la importancia de adoptar estilos de vida saludables, como mantener un peso adecuado, realizar actividad física y evitar el consumo de tabaco, para reducir el riesgo de desarrollar cáncer renal y favorecer diagnósticos oportunos.
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