Mario González, padre de César Manuel González Hernández, uno de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, criticó la resolución de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos al considerar que el organismo ha dejado de acompañar a las víctimas y, en cambio, respalda al Poder Ejecutivo.
El integrante del colectivo de familiares aseguró que existen elementos que comprometen al Ejército en los hechos ocurridos en Iguala. Mencionó la presencia de un militar infiltrado entre los normalistas, quien habría informado sobre los movimientos del grupo antes del ataque, además de inconsistencias en las declaraciones relacionadas con los 17 jóvenes que permanecieron en barandilla, así como las omisiones del sistema C4, que no aportó información sobre lo que sucedió.
Mario González sostuvo que Guerrero permanece bajo una fuerte presencia militar y denunció una presunta complicidad entre integrantes del Ejército, corporaciones policiales de los tres niveles de gobierno y grupos del crimen organizado, situación que genera un clima de miedo entre la población, donde muchas personas prefieren guardar silencio por temor a represalias contra sus familias.
Finalmente, recordó que días después de la desaparición de los estudiantes, elementos de la Marina acudieron al basurero de Cocula, un hecho que quedó documentado en un video presentado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes y sobre el que aún existen interrogantes. Pese a ello, aseguró que los familiares continuarán exigiendo el esclarecimiento del caso, al considerar que hay complicidad y encubrimiento entre el Ejecutivo, la CNDH y las Fuerzas Armadas.
GR









