Esta semana peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) se manifestaron y comenzaron a trabajar bajo protesta por la falta de incrementos salariales y mejoras en las condiciones laborales. Esta situación es parte de la crisis que vive el organismo, consideró Rubén Ortega Montes, especialista y académico de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
El investigador mencionó que desde hace años se han denunciado las condiciones en las que laboran los peritos y cómo esto se convierte en un obstáculo para cubrir vacantes cuando se requiere.
“Hay una crisis en el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses: primero, porque hay poco personal, el personal que está ahí está mal pagado, los aumentos han sido mínimos en varios años y las condiciones de trabajo, puesto que han sacado a mucha gente y no han recontratado o no han encontrado peritos para que funcionen en las distintas áreas”.
Lo anterior no se entiende si se considera que año con año se presume un incremento presupuestal para el IJCF, por lo que Ortega Montes cuestionó qué se le hace al dinero adicional y por qué no se traduce en mejoras para el personal operativo.
Lo anterior tiene un impacto directo, además de en la atención a la crisis de cuerpos sin identificar, en la procuración de justicia, añadió.
“Debe dárseles ese trato de especialistas, de profesionales especializados en áreas que deben ser muy cuidadas para que nuestros peritos, al momento que sean interrogados en las audiencias públicas, judiciales, cuando desahogan pruebas, sepan contestar y tengan la experiencia y certificaciones necesarias para que, por tecnicismos, no vayan a terminar con otro asunto más impune”.
Pidió a las autoridades que “se den cuenta que la población ya creció en número de crímenes, que estamos en una impunidad del 95 por ciento en la mayoría de delitos. Esto es reprobable”.
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