Tras el retiro de la planta potabilizadora móvil que operó durante tres días en la colonia El Sauz, habitantes reconocieron que el suministro gratuito de agua representó un alivio económico; sin embargo, aseguraron que la medida fue insuficiente para enfrentar un problema que persiste desde hace meses. Los vecinos afirmaron que continúan comprando garrafones, acarreando agua y enfrentando afectaciones por la mala calidad del suministro, por lo que exigieron la rehabilitación de la red hidráulica y una solución definitiva.
Berta, de 56 años y vecina de la colonia, señaló que el agua que recibieron durante la operación de la planta fue útil, pero el suministro continúa con mal olor y mala calidad. Explicó que su familia de cuatro integrantes tuvo que volver a comprar garrafones, con un gasto de alrededor de 18 pesos por cada uno y más de 100 pesos diarios para cubrir necesidades como bañarse y lavar trastes.
Afirmó que el problema afecta principalmente a personas adultas mayores que deben trasladar los recipientes, por lo que pidió a las autoridades atender la situación de manera permanente. "Si nos están cobrando el predial, el agua y todos los servicios, también les exigimos que vengan a arreglar eso", expresó.
Marina, de 34 años, indicó que aunque la planta representó una ayuda durante los días que operó, no todos los habitantes pudieron acudir debido a sus horarios laborales y consideró que solo fue una solución momentánea.
Cuestionó los cobros del servicio de agua y aseguró que los recibos han aumentado sin que, desde su perspectiva, exista una revisión constante de los medidores. Añadió que las fugas y cortes de suministro continúan en la zona, donde algunos edificios carecen de tinacos o aljibes, lo que complica el almacenamiento de agua.
Alicia, vecina de 72 años, coincidió en que la planta habría sido más útil si hubiera permanecido más tiempo, principalmente durante los cortes de agua. Además, señaló que el retiro del módulo no fue anunciado y que varios habitantes acudieron posteriormente sin encontrarlo disponible.
La vecina explicó que continúa utilizando agua de garrafón para lavar verduras y alimentos, lo que representa un gasto adicional de aproximadamente 200 pesos semanales. Aunque dijo no haber presentado afectaciones de salud, comentó que notó cambios en su cabello después de bañarse con agua de la red y que comenzó a realizar el último enjuague con agua purificada.
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