El crimen organizado ha reestructurado sus métodos de reclutamiento para captar a los sectores más vulnerables: niñas, niños y adolescentes, alertó Francisco Jiménez Reynoso, especialista en seguridad e integrante del Observatorio de Seguridad Pública, Justicia y Derechos Humanos de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
El académico calificó como alarmante la pasividad del gobierno frente al hallazgo de campamentos de adiestramiento clandestinos: “¿Cuántos casos como el del Rancho Izaguirre existen en todo el estado? Las autoridades se limitan a señalar la existencia de estos lugares, pero no ejecutan acciones para desmantelarlos ni para rastrear el paradero de los menores”, cuestionó.
Para Jiménez Reynoso, la responsabilidad de frenar la cooptación de jóvenes ya sea mediante engaños o de forma forzada, recae directamente en el Estado. En ese sentido, sostuvo que la Policía Cibernética y la Guardia Nacional deben intervenir de inmediato para desarticular a las redes delictivas que operan en internet ofertando empleos falsos con atractivos sueldos.
Finalmente, el especialista urgió a la sociedad a fomentar una cultura de prevención y autocuidado. Asimismo, destacó que los talleres de protección implementados por la UdeG para su comunidad estudiantil constituyen un modelo que puede replicarse en el resto de la población
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