La mala calidad en el agua que suministra el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa) no es nueva; de hecho, el organismo conocía desde el año pasado la presencia de coliformes fecales, metales pesados y la turbiedad en el agua que distribuye en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG). Así lo confirman los resultados de una auditoría sobre calidad del agua realizada por el Órgano Interno de Control (OIC) del organismo.
El documento, entregado a través de una solicitud de información vía transparencia, es el resultado de la orden de auditoría emitida el 12 de marzo de 2025. El objetivo de la revisión, menciona, es “conocer la calidad del agua potable que se produce en las distintas plantas de potabilización del Siapa, distribuida hacia los distintos tanques de almacenamiento y distribución del agua del organismo, y hacia los domicilios de los usuarios finales, mediante la verificación del cumplimiento de los parámetros físico-químicos y microbiológicos establecidos en la NOM-127-SSA1-2021” sobre el agua para uso y consumo humano, y los límites permisibles de la calidad del agua.
La mencionada norma, emitida por la Secretaría de Salud (Ssa) federal, establece que el agua para uso y consumo humano es “toda aquella que no causa efectos nocivos a la salud y que no representa propiedades objetables o contaminantes en concentraciones fuera de los límites permisibles y que no proviene de aguas residuales tratadas”.
La auditoría también planteó como objetivo “identificar posibles desviaciones o no conformidades que puedan presentar o indicar fallas en el proceso de potabilización”.
El OIC llevó a cabo pruebas de laboratorio en tanques de almacenamiento de agua producida por las plantas de potabilización, tanques y cárcamos de almacenamiento y bombeo de agua potable propiedad del Siapa, así como en algunos domicilios particulares de usuarios finales.
Según las fechas de visita previstas en la notificación entregada a la Dirección de Abastecimiento y Operación del Siapa, las tomas de muestras en 34 puntos de tanques de almacenamiento se llevaron a cabo entre el 12 de agosto y el 23 de septiembre de 2025, mientras que las tomas en domicilios se realizaron entre el 12 de agosto y el 25 de septiembre del mismo año; también se hicieron visitas a los 10 sistemas de distribución.
El 10 de octubre se recibieron los resultados de laboratorio y en ellos se señala que se encontraron parámetros fuera de los límites marcados por la norma oficial sobre agua para uso y consumo humano.
En 15 de los tanques de almacenamiento se hallaron contaminantes fuera de norma, de los cuales en cuatro se detectó plomo en exceso y en dos nitrógeno amoniacal, además de manganeso por encima de lo permitido en el tanque de Polanco. En otro se halló turbiedad elevada, en cuatro fluoruros en exceso y en dos más color verdadero, que se refiere a “materia orgánica natural o contaminantes disueltos”.
En cuanto a las muestras tomadas en domicilios, el OIC encontró “incumplimientos significativos en turbidez, color verdadero y parámetros microbiológicos (coliformes fecales) en algunos puntos del muestreo”.
Las anomalías se hallaron en 141 puntos, de los cuales 72 fueron señalados por turbiedad, otros 51 por color verdadero, uno más con PH y dos con cloro libre residual, mientras que en 15 se hallaron coliformes fecales.
Uno de los puntos en los que se hallaron coliformes fecales está apenas a unos metros de las oficinas centrales del Siapa, en el cruce de la calzada Independencia y Dr. R. Michel.
El documento del OIC precisa que la “turbidez” constituye “el parámetro con mayor número de desviaciones, lo cual puede indicar presencia de sólidos suspendidos en el agua distribuida hacia los usuarios finales”. También señala que en este caso podría no implicar riesgos a la salud, pero la percepción de los ciudadanos es de “contaminación o falta de higiene, lo cual provoca rechazo del agua producida y distribuida, incrementando las quejas ciudadanas ante las autoridades correspondientes”.
La auditoría agrega que “la detección de coliformes fecales y totales en algunos sitios de muestreo representa una evidencia de recontaminación de la red de distribución, después de los puntos de desinfección, mismos que son esenciales para garantizar la protección microbiológica en todos los puntos de consumo”.
En cuanto al cloro residual, considera que hay “posibles fluctuaciones en la dosificación o pérdidas de concentración a lo largo de la red”.
PUNTOS CON COLIFORMES FECALES
- . Calzada Independencia Sur y Roberto Michel
- . Nicolás Bravo y Las Conchas
- . Guinea y Matamoros
- . Río Zula y Río Mondo
- . Javier Mina y Dionisio Rodríguez
- . Centeno y Cárcamo
- . Monte Everest y Monte Olimpo
- . Leonor Pintado y privada Cuauhtémoc
- . Paseo Loma del Norte y Loma de Tenacatita
- . Herrera y Cairo y prolongación Revolución Mexicana
- . Andador Tomate y avenida De los Maestros
- . Privada Concordia y privada San Antonio
- . Andador de los Parques
- . San Luis y Manuel Fernández
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