El Gobierno de Colombia decretó tres días de luto nacional por las víctimas del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país el pasado lunes 10 de agosto y que, de acuerdo con autoridades regionales, ha dejado cerca de 240 personas fallecidas.
El decreto fue firmado por el presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo hace cinco días, y establece que durante el periodo de duelo el pabellón nacional deberá permanecer a media asta en los edificios públicos del país y en las misiones diplomáticas de Colombia en el extranjero.
El Gobierno nacional expresó sus condolencias a los familiares y amigos de las personas que perdieron la vida a consecuencia del movimiento sísmico y reconoció el impacto de la tragedia en distintas regiones del país.
El sismo ocurrió a las 7:34 de la mañana del lunes 10 de agosto y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, una de las zonas más afectadas, junto con Valle del Cauca, Risaralda y Caldas.
El terremoto, considerado el más fuerte registrado en Colombia en lo que va del siglo, también fue percibido en países vecinos como Ecuador y Panamá.
Mientras el Gobierno nacional mantiene en 181 el número oficial de personas fallecidas, autoridades regionales reportaron una cifra superior, cercana a las 240 víctimas.
La diferencia en los balances se mantiene mientras continúan las labores de evaluación de daños y atención a las comunidades afectadas por el terremoto.
El decreto de luto nacional busca rendir homenaje a las víctimas y expresar la solidaridad del Estado colombiano con las familias afectadas por uno de los movimientos sísmicos más graves registrados en el país en las últimas décadas.
GR









