Con la propuesta de regular el uso de celulares en las preparatorias de la Universidad de Guadalajara, el cardenal Francisco Robles Ortega respaldó la medida al señalar que estos dispositivos, aunque son herramientas útiles, pueden afectar la concentración y el desarrollo de habilidades de los estudiantes. En otro tema, cuestionó la publicación de nombres y lugares de trabajo de periodistas y advirtió sobre una posible restricción a la libertad de expresión.
Robles Ortega señaló que el celular es un instrumento con múltiples utilidades y que actualmente no se puede prescindir de él; sin embargo, consideró que su uso puede tener efectos negativos entre niños, adolescentes y jóvenes cuando concentra demasiado su atención.
Por ello, consideró que el uso de estos dispositivos debe regularse, aunque evitó establecer qué tipo de restricciones deberían aplicarse.
“Yo creo que el celular es un instrumento muy útil, tiene muchas bondades y muchas necesidades, no se puede prescindir de él, pero al mismo tiempo tiene, especialmente para los niños y jóvenes, un inconveniente en el sentido de que los hace fijar demasiado la atención en el aparato, les resta capacidad de concentración y de desarrollar sus habilidades y pensamientos”, puntualizó.
El cardenal señaló que corresponde a las instituciones educativas determinar la manera en que debe aplicarse la regulación, incluidos los horarios y tiempos de utilización.
Robles Ortega consideró que el objetivo debe ser promover un uso racional e inteligente de los celulares, de manera que no interfieran con el desarrollo de las capacidades de los estudiantes.
En otro tema, el cardenal fue consultado sobre la publicación de una lista de periodistas y otros personajes señalados por sus opiniones durante el gobierno federal.
Robles Ortega consideró que este tipo de acciones ocurren en un contexto de “restricción a la libertad de expresión” y sostuvo que quienes tienen opiniones distintas a las de los gobernantes no deben ser considerados necesariamente como personas en contra.
“Todo parece indicar que todo aquello que no favorezca la buena opinión o la buena imagen de quienes tienen la responsabilidad de gobernarnos son personas que están en contra. Entonces, no tiene que ser así”, señaló.
El cardenal defendió que en una sociedad democrática debe existir libertad para expresar distintas opiniones, siempre que se haga con argumentos, verdad y pruebas.
También cuestionó que se hayan difundido los nombres y lugares de trabajo de los periodistas, pese a que se haya señalado que no se trataba de una lista.
Robles Ortega consideró grave que no se conozca quién ordenó la publicación, con qué propósito o qué se pretende hacer con la información difundida.
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