Las obras complementarias para que la Zona Metropolitana de Guadalajara pueda recibir de forma regular agua de la Presa El Zapotillo requieren de una inversión de 9 mil 800 millones de pesos. Aún con esta infraestructura, no aportará los 3 metros cúbicos por segundo que se plantearon cuando se modificó el proyecto, sino que alcanzaría a aportar al sistema Zapotillo-El Salto-La Red-Calderón entre 1.3 y 1.5 metros cúbicos por segundo.
El secretario de Gestión Integral del Agua del gobierno del estado, Ernesto Marroquín Álvarez, explicó que el problema para recibir agua de El Zapotillo es que no existe la capacidad de aumentar el traslado de la Presa Elías González Chávez a la planta potabilizadora número 3 y la propia planta no tiene capacidad para potabilizar más agua.
El funcionario confirmó que este año la ZMG no ha recibido agua de la Presa El Zapotillo, aunque también aclaró que ese embalse ha permitido mantener el nivel de la Presa El Salto, ubicada en el municipio de Valle de Guadalupe, y de la Presa Elías González Chávez, también conocida como Calderón, que en 2021 enfrentó una crisis por la sobreexplotación a la que fue sometida.
Para completar el sistema de abasto desde la Presa El Zapotillo se requieren dos obras, detalló Marroquín Álvarez. La primera es la ampliación de la planta potabilizadora número 3 San Gaspar, ubicada en el municipio de Tonalá, y la construcción de un acueducto que iría de la Presa Elías González Chávez a esa planta potabilizadora.
Según la información contenida en el paquete de proyectos entregado el 14 de julio pasado por el secretario general de Gobierno, Salvador Zamora Zamora al Congreso del Estado, la inversión proyectada en la construcción del acueducto es de 6 mil 800 millones de pesos, mientras que para la ampliación de la planta potabilizadora se requieren 3 mil millones de pesos. Según estimaciones, la Presa El Zapotillo costó, desde que comenzó su construcción hasta que se abrieron las ventanas, alrededor de 37 mil millones de pesos, por lo que las obras complementarias implicarían una inversión adicional a ese monto.
Ernesto Marroquín señaló que ya existe proyecto ejecutivo de la ampliación de la planta, por lo que se entregará a la Comisión Nacional del Agua para que lo revise y valide, una vez que se resuelvan las prioridades, que son el acueducto sustituto Guadalajara-Chapala y la ampliación de la planta potabilizadora número 1, ubicada en Miravalle.
El secretario señaló que con la modificación que se hizo al proyecto de la Presa El Zapotillo, al dejar la cortina en 80 metros y abrir las ventanas para un llenado máximo de 40 metros, se previó que podía dotar de 3 metros cúbicos de agua por segundo a la Zona Metropolitana de Guadalajara; sin embargo, la capacidad de almacenamiento no da para esa cantidad. Cuando el sistema se complete, podría aportar entre 1.3 y 1.5 metros cúbicos por segundo.
Precisó que el año pasado se pudo sacar hasta un metro cúbico por segundo que, sumado al agua que se obtiene de las Presas El Salto y Calderón, y la capacidad de conducción del sistema, permiten obtener 2.5 metros cúbicos por segundo. Cuando el sistema se complete se podrían recibir, de las tres presas, hasta 3.5 metros cúbicos por segundo, aunque la capacidad de conducción y potabilización será de hasta 5 metros cúbicos por segundo.
NUEVO ACUEDUCTO
Con la puesta en funcionamiento de la Presa El Zapotillo, el agua de ésta es conducida hasta la presa de El Salto, luego a La Red y de ahí a la Presa Calderón, para después llevarla hasta la planta potabilizadora número 3. Todo esto en un recorrido de 66 kilómetros de acueductos y dos plantas de bombeo.
Según los detalles de este proyecto, previstos en el documento que se entregó al Congreso del Estado, el nuevo acueducto sería de 31.3 kilómetros con tubería de 104 pulgadas de diámetro, que llevaría el agua por gravedad desde la Presa Calderón hasta la planta potabilizadora de San Gaspar.
Lo más importante de esta obra, afirmó el secretario, es que permitirá aprovechar el sistema de presas y el agua concesionada a la ciudad.
AMPLIACIÓN DE LA PLANTA
La planta potabilizadora número 3, llamada Ingeniero Luis Basich Leija, entró en operaciones en 1991 junto con el acueducto Calderón-San Gaspar, según se señala en el documento entregado al Congreso. Su capacidad efectiva de tratamiento es de 2.3 metros cúbicos por segundo.
Las obras propuestas incluyen la creación de un nuevo tren de tratamiento “con tecnologías avanzadas de potabilización, la construcción de un sistema integral para el manejo de lodos, la adecuación de la infraestructura eléctrica y la automatización de los procesos”. Además, se incorporarán procesos avanzados de preoxidación, coagulación, floculación, clarificación de alta tasa, filtración dual, oxidación avanzada y desinfección final.
Con la ampliación que se proyecta, se podría garantizar una capacidad de potabilización en esta planta de hasta 5 metros cúbicos por segundo.
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