La consultora electoral Mónica Calles Miramontes advirtió que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación llegará nuevamente con una integración incompleta al proceso electoral de 2027, debido a las vacantes que dejaron las magistradas Mónica Soto y Janine Otálora y a los vacíos de la reforma judicial.
La abogada consideró que la gestión de Mónica Soto quedó empañada por decisiones que mostraron afinidad con el partido en el poder, entre ellas la validación de la elección judicial y la sentencia sobre la sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados.
Explicó que la reforma judicial no estableció con claridad cómo deben cubrirse las vacantes de magistraturas que fueron designadas bajo el esquema anterior, por lo que ahora existen distintas interpretaciones sobre quién podría ocupar esos espacios.
La especialista señaló que, a diferencia del escenario de 2023, cuando tres magistraturas afines al oficialismo tenían una posición dominante en la Sala Superior, actualmente existen dos bloques internos y un magistrado que se ha mantenido al margen de esas posiciones, por lo que Morena no tendría garantizado el control del tribunal.
Advirtió que mantener incompletas las instituciones electorales debilita la pluralidad, la independencia judicial y la imparcialidad de las decisiones. Recordó que durante el proceso electoral de 2024 diversos tribunales y salas electorales del país operaron con integraciones incompletas.
Finalmente, sostuvo que una autoridad electoral incompleta no sólo representa un problema institucional, sino también democrático, pues puede facilitar que un número reducido de magistrados concentre decisiones que deberían tomarse bajo condiciones de pluralidad e independencia y esto representa un riesgo de cara a la elección de 2027.
GR









