El gobernador Pablo Lemus Navarro confirmó que el vertedero de Picachos, ubicado en Zapopan, sí estaba contaminando el afluente que alimenta las cascadas de Huaxtla.
Mencionó que tras el reporte ciudadano de la semana pasada en redes sociales, pidió a la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa) acudir al sitio para revisar qué sucedía.
El reporte que la Proepa le entregó el día viernes mostró que el vertedero de Picachos sí estaba contaminando con lixiviados a las cascadas. Tras detectar el sitio de fuga, lo frenaron, afirmó.
“Desde el reporte que recibimos le pedí al procurador de medio ambiente asistir para ver qué era lo que estaba pasando. El reporte que me compartió el viernes es que hubo un pequeño derrame en una zona que afectó la zona de Huaxtla. Ya quedó completamente clausurado. La zona ahora ya no tiene derrame de lixiviados”, dijo.
Sobre qué pasará en el lugar, cómo garantizar que ya no ocurra algo similar y qué se hará para la reparación, el gobernador no dio más detalles, dijo que será la Proepa la que informe de las acciones que sigan.
En su momento, la Proepa informó a medios de comunicación que tras la visita, pese a sí encontrar presuntas irregularidades, no emitió sanciones, sólo medidas de urgente aplicación. El titular de la dependencia estatal es Iker Frangie Martínez Gallardo, hijo del alcalde de Zapopan, Juan José Frangie Saade.
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