Aunque una de cada ocho personas en el mundo vive con algún trastorno mental, alrededor del 80 por ciento de quienes presentan estos padecimientos no recibe atención oportuna, advirtió Héctor Rubén Bravo, jefe del Departamento de Clínicas de Salud Mental del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la UdeG.
El especialista señaló que, en algunos casos, pueden transcurrir hasta 14 años entre la aparición de los primeros síntomas y el diagnóstico, lo que dificulta el tratamiento y aumenta el riesgo de que los padecimientos se vuelvan crónicos.
Bravo indicó que la pandemia de COVID-19 incrementó problemas como la depresión y la ansiedad, así como la búsqueda de apoyo psicológico; sin embargo, advirtió que persiste una brecha entre la demanda de servicios y la capacidad de atención, además de estigmas que dificultan que las personas reconozcan sus síntomas y busquen ayuda.
El especialista destacó que entre 14 y 15 por ciento de los adolescentes y jóvenes presenta algún trastorno mental, por lo que consideró necesario reforzar las acciones de prevención y atención en esta población.
Entre los factores de riesgo mencionó el acoso escolar, la violencia, el uso no supervisado de redes sociales y la precariedad económica. Por ello, subrayó la importancia de fortalecer las redes de apoyo y generar entornos familiares, escolares y laborales que favorezcan el bienestar emocional.
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