El reforzamiento de la vigilancia en la frontera entre México y Estados Unidos está llevando a algunos migrantes a buscar rutas marítimas cada vez más peligrosas por el océano Pacífico, donde enfrentan riesgos de ahogamiento, hipotermia y extorsiones de grupos criminales, advirtieron este lunes activistas y especialistas.
El uso de drones, sensores de movimiento y el aumento de agentes de la Patrulla Fronteriza estadounidense han dificultado los cruces tradicionales, lo que ha llevado a algunos migrantes a internarse en aguas abiertas o recurrir a traficantes que cobran miles de dólares por el traslado, según las fuentes consultadas por EFE.
"Esa presión migratoria se trasladó al Océano Pacífico", afirmó el antropólogo y activista Víctor Clark Alfaro, académico de la Universidad Estatal de San Diego, quien advirtió de que algunas embarcaciones navegan de noche, sin luces y con más pasajeros de los que pueden transportar de manera segura.
Según el especialista, las tarifas cobradas por los traficantes pueden alcanzar entre 12.000 y 20.000 dólares, mientras que el desplazamiento hacia aguas abiertas obliga a recorrer mayores distancias y aumenta la exposición a accidentes.
Con información de la Agencia EFE
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