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Los independientes tapatíos

Los independientes tapatíos

Esta semana, la Feria Municipal del Libro en Guadalajara es el pretexto perfecto para verlos juntos y para adquirirlos; son las novedades de las editoriales independientes tapatías: ediciones cuidadas por dentro y por fuera que quieren devolverle al libro su calidad creyendo en la selección de títulos valiosos y publicando tres o cuatro al año. La lista de autores es variada y hay un solo stand en la feria que reúne una buena cantidad de estas casas que buscan colarse en los libreros de todos y todas

Uno de los libros más recientes publicado por la editorial Paraíso Perdido es Los no muertos, de James Nuño. Plantea un escenario futurista en el que una epidemia deja las calles de la ciudad vacía para abarrotar los hospitales de gente paranoica: La pandemia no sólo es letal sino que además tiene aterradoras consecuencias para quien ha sucumbido ante ella.

Nuño describe en esta, su primera novela y en ese escenario, a un grupo de amigos que viven y sienten en este lugar, sin vocación, sin futuro, en la rutina que precede al fin de los tiempos.

Sus personajes tendrán que encontrar cómo vivir en este nuevo presente, donde ya no importan las reglas que han aprendido.

Antología

Breve, pero bien seleccionado

Box, de Ismael Velázquez Juárez, reúne poemas muy antiguos y recientes del escritor mexicano. Desde 1985. Se trata de una antología publicada por la independiente Luzzeta, los materiales elegidos fueron preparados por el también escritor Jorge Posada, con su texto de introducción. Es una muestra breve, por el formato del libro, tanto de poesía como de obra visual que ha realizado el autor con diferentes intenciones y destinos.

Al final la idea –la del autor en entrevista– “era tener una especie de catálogo o índex pre mortem de las distintas formas en las que me he esforzado por encubrir mi tendencia al ocio más vil y descarado”.

Por otro lado, Posada define la obra del autor como un trabajo preciso. “Busca en su aparente sencillez trastocar nuestras seguridades. Es como los magos, nos muestra a las bestias que desaparecerá (la identidad, el lenguaje). Las vemos mover la cabeza. Al final del poema nos damos cuenta que esas bestias (temores, fracasos) están en nuestra boca, ahogándonos. Es un ilusionista que nos hace notar que somos esa niña que falleció en un parque de diversiones o ese empleado de bar cuya labor es morir cada día bajo una mesa, ir a casa, lavarse y enjuagarse bien los dientes y al otro día repetir el espectáculo”, dice en el prólogo del libro.

Fronteras

Poemas de viajes

Ya hemos hablado mucho de la nueva apuesta de la joven editorial cooperativa Ámbar. Crónicas para el fin del mundo, de Xel-Ha López, se trata, también, de poesía, un libro que reúne varias temporalidades de la vida de la poeta en un sólo tomo. Esta temporalidad de la que la tapatía habla en sus textos, corresponde a varios viajes al sur, al norte y fuera del país con un tema que las une a todas: las fronteras, las que se tienen que cruzar. Así Xel-Ha habla de las posiciones geográficas y sus condiciones pero sobre todo, describe los personajes, a veces anónimos que los conforman: esas señoras, amigos, transeúntes y asaltantes que se cruzan en sus viajes como en crónicas que sólo pueden contarse mediante el lenguaje poético.

Sin límites

Sobre el poder y sus víctimas

La primera novela del joven escritor Jaime Garba, ¿Qué tanto es morir?, aborda a través de la ficción un pasado tormentoso: la historia del albergue Nuevo Amanecer, dirigido por Elena Mendoza, “una maestra de la manipulación, enferma de poder, cuya crueldad no conoce límites”, dice la reseña del libro publicado en Arlequín.

Esta novela pone en la mesa todas las estructuras que tuvieron que darse para el horror ocurriera en Michoacán, en la historia reciente del país.

JJ/I