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Menores desaparecidos, cifras que no tenemos 

Días antes de que el coronavirus llegara al continente y nos encerrara, la desaparición y el cruel asesinato de la pequeña Fátima en la Ciudad de México nos había enmudecido. 

Para su búsqueda se había activado –con demora– la Alerta Amber, una herramienta que utiliza México desde 2012; es un programa que nació en Estados Unidos después de que la niña Amber fuera desaparecida cuando jugaba afuera de su casa, en Arlington, Texas.  

Consiste en circular fotografías y fichas de los menores de 18 años con dependencias y medios de comunicación para que la sociedad se involucre: ¿Has visto a...? Las tres primeras horas son cruciales, porque en ese tiempo una niña o un niño puede ser víctima de violación o asesinato. Puede ser llevado a otra ciudad o a otro país. 

Pero mientras EU tiene una página web donde es posible encontrar cifras actualizadas y bases de datos, la página mexicana es un desierto. 

¿Cuántas alertas se han lanzado desde 2012? Saber implica ir detrás de cada estado: uno por uno, preguntando a sus ministerios públicos por teléfono y por ley de transparencia. 

Hay una Coordinación Nacional de la Alerta Amber que representa Blanca Margarita Niebla, subdelegada sustantiva de Fevimtra (Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas). Y hay coordinaciones en las 32 entidades del país. 

Niebla me dijo que, entre mayo de 2012 y 29 de febrero de 2020, la Fiscalía General de la República (FGR) había participado en mil 182 búsquedas cuando se lo solicitaron los estados. 

Mientras esperaba la entrevista también solicité datos por transparencia. Hacer esto es importante por lo siguiente: la funcionaria dijo que habían encontrado a 778 menores, pero en la respuesta oficial, folio 001700351020, la FGR respondió que sólo habían localizado 315 menores. Según Niebla, habían encontrado a 551 mujeres y 227 hombres. ¿Cuál dato es el bueno? Así de confusa es la información. 

–¿Nadie concentra los datos nacionales?, le pregunté a Niebla, que daba vueltas con las cifras.  

–La Comisión Nacional de Búsqueda tiene una base de datos y sería la instancia que debe tener ese registro.  

–¿De las alertas Amber?  

–No, de las desapariciones.  

–¿Hay alguien en el país que tenga los datos de las alertas?  

–Cada entidad tiene la estadística.  

Nadie, la respuesta es ésa. 

En ocho años, Jalisco ha solicitado 38 veces el apoyo de la FGR para extender las alertas, las que más son Ciudad de México (67) y Edomex (113).  

La mayoría de las alertas son por mujeres adolescentes desaparecidas. 

La alerta es sólo una herramienta, la ley de desaparición en México obliga a comenzar los rastrillajes desde el minuto uno. “No es obligado abrir una carpeta de investigación”, me dijo Juan Martín Pérez García, el director de Redim, “tiene que haber un protocolo de búsqueda específico para niños y niñas, y esto no existe”. 

El caos y la falta de compromiso con la información en el tema de los desaparecidos no sólo sucede en el caso de niñas y niños. Para todos es imposible saber dónde, cuándo, quiénes. 

En abril se cumplieron dos años desde que el gobierno federal dejó de publicar las estadísticas de desapariciones en general. Y en enero pasado, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador informó de 61 mil 637 desaparecidos desde los 60, sin más detalles.  

Periodistas, investigadores, activistas y familias hemos solicitado, una y otra vez, las bases de datos, pero la Comisión Nacional de Búsqueda ha respondido con archivos PDF y enlaces a tuits de sus escuetos informes. Poco han servido los recursos de revisión, porque comisionados del Inai avalan su opacidad.  

Es urgente tener estos datos, pueden hacerlo, lo están mostrando con el nuevo virus. 

wendys.perez@gmail.com

jl/I