La Universidad de Guadalajara (UdeG) aprobó otorgar acceso directo a la educación superior a hijas e hijos de bomberos fallecidos en cumplimiento de su deber, además de extender hasta 2031 el programa de apoyo educativo para familiares de policías caídos.
La medida fue avalada durante la sesión de este martes por el Consejo General Universitario (CGU) como parte de una serie de acuerdos para ampliar el acceso a la educación en el estado.
La rectora general de la UdeG, la maestra Karla Planter Pérez, afirmó que el objetivo es reconocer el servicio de quienes perdieron la vida durante su labor y brindar certeza a sus familias.
“Es un reconocimiento al trabajo y una forma de dar certezas a policías y bomberos para que, si fallecen durante sus labores, sepan que la Universidad de Guadalajara acogerá y les dará espacio a sus hijas e hijos”, expresó.
El CGU también aprobó extender hasta 2031 el Programa especial de apoyo educativo para habitantes de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, comunidades afectadas por el proyecto de la Presa El Zapotillo.
Con este esquema, destacó la casa de estudios, las y los habitantes de esas localidades podrán acceder de forma directa a la educación media superior en la Preparatoria de Tepatitlán o sus módulos, así como a estudios universitarios en el Centro Universitario de los Altos (CUAltos).
El programa, agregó la UdeG, fue creado en 2024 como una medida para atender las afectaciones sociales derivadas de la planeación de la presa, que implicó desplazamientos y pérdida de patrimonio para familias de esas comunidades.
Durante la sesión, también se autorizó el arranque de la licenciatura en Médico Cirujano y Partero en el Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), con sede en Autlán de Navarro, a partir del ciclo escolar 2026-B. La nueva oferta académica pretende beneficiar a habitantes de las regiones Costa Sur y Sierra de Amula.
JC









