El uso de Inteligencia Artificial (IA) en el Plan Hídrico obedeció a un proceso apresurado, lo que evidencia que funcionarios se comprometieron a presentar un proyecto que en realidad no existía: “Estaban los componentes, pero no el plan”, enfatizó el especialista en hidrología, Daniel Sánchez Tapetillo.
Aunque reconoció que la información contenida en el documento es valiosa, Sánchez advirtió que solo sirve para la gestión de presupuestos, pues se limita a atender un problema específico en lugar de plantear un conjunto de acciones integrales.
El especialista aclaró que la ciudadanía y las instituciones deben adaptarse al uso de nuevas tecnologías, ya que la IA es una herramienta útil para evaluar, perfeccionar y agilizar resultados. Sin embargo, criticó que las autoridades intentaran utilizarla como un "atajo" sin seguir un proceso técnico adecuado.
Para Sánchez Tapetillo, uno de los principales inconvenientes en la toma de decisiones sobre el recurso hídrico es que se gestiona bajo el criterio o los “caprichos” del gobernador en turno.
Como prueba de ello, recordó que hace siete años la prioridad de Enrique Alfaro fue prometer agua para los próximos 50 años, en lugar de gestionar recursos para garantizar líquido de calidad. Para el experto, esto demuestra que se suelen ejecutar acciones aisladas sin una planificación real, lo que genera resultados incompletos.
Asimismo, condenó que el gobierno estatal intente repartir culpas señalando a la Federación por no otorgar fondos suficientes, cuando en realidad la falta de estrategia, información precisa y cronogramas claros ha derivado en improvisaciones y golpeteo político.
Tras considerar que se perdieron siete años en la gestión de los proyectos de la administración de Alfaro, Sánchez Tapetillo concluyó que el estado se encuentra ahora a contrarreloj y que tomará meses ver los primeros resultados.
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