Cuatro colonias de Zapopan tienen los precios de venta de vivienda más elevados de Jalisco y el país, según el análisis realizado por la Escuela de Negocios del ITESO (ENI) y presentado en la edición más reciente de su Boletín de Análisis Económico.
Estas colonias son Ayamonte, Villa Magna, Zotogrande y Residencial Los Frailes, mismas que tienen precios promedio de venta de entre 44 millones de pesos (mdp) y 53 mdp.
Además, tres colonias del municipio también están entre las 10 con el precio más elevado para renta. Puerta Las Lomas es la tercera colonia más cara de México; Puerta del Bosque, la quinta, y Puerta Plata, la séptima. En ellas se paga entre 78 mil y 85 mil 600 pesos mensuales de alquiler.
Esta situación contrasta con el nivel de ingresos económicos de una familia promedio en México, lo que hace que cada vez sea más complejo comprar o incluso rentar una vivienda.
La ENI describió que, en promedio, el ingreso corriente de una familia en México es de 21 mil 355 pesos mensuales, lo que quiere decir que ese dinero resulta insuficiente para el pago de una hipoteca de 1 mdp.
Desde el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) generaron un ejercicio para hacer un cálculo estimado. Para saldar un crédito hipotecario que permita adquirir una casa de 1 mdp se debe contar con ingresos de 30 mil 699 pesos, considerando un enganche de 20 por ciento, un plazo de 20 años, una tasa fija anual de 11.08 por ciento, un costo anual total (CAT) de 13.4 por ciento y el criterio de que la mensualidad de la hipoteca no exceda el 30 por ciento del ingreso del hogar.
El problema es que el precio medio de un inmueble en el país es de 4.27 mdp y el promedio de 6.8 mdp. Así, para costear una hipoteca a esos valores se requieren ingresos de 131 mil y 280 mil pesos mensuales, respectivamente, algo fuera de la realidad de la mayoría de la población. En Jalisco la situación resulta peor, dado que el precio mediano alcanza los 5 mdp y el promedio, 8.17 mdp.
Ante este panorama la ENI llama a la implementación de políticas públicas que mejoren la accesibilidad a la vivienda, la cual no debe dejarse únicamente al libre mercado.
"Las decisiones de dónde vivir y dónde construir trascienden al propietario individual e influyen sobre la movilidad urbana, la provisión de infraestructura, la demanda de servicios públicos, los tiempos de traslado, la productividad y la sostenibilidad ambiental de las ciudades. Por ello, difícilmente puede considerarse un mercado cuyas dinámicas deban depender exclusivamente de decisiones individuales de oferta y demanda", dijo Mireya Pasillas Torres, académica de la ENI.
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