La cineasta mexicana Nathalia Acevedo debutó como directora en el Festival de Venecia con su ópera prima ‘Salón de belleza’, una propuesta de corte onírico y sensorial que reflexiona sobre la fragilidad humana, el miedo al otro y el riesgo de colapso en la sociedad moderna. La cinta tuvo su estreno mundial dentro de las Jornadas de los Autores, sección paralela del certamen dedicada al cine de autor y de propuesta arriesgada.
La obra se inspira en la aclamada novela homónima del escritor mexicano Mario Bellatin. La historia transcurre en una barbería ubicada en una ciudad anónima, convertida en un espacio suspendido en el tiempo donde un hombre acoge a personas vulnerables a punto de morir debido a una extraña enfermedad. Mientras cuida de estos seres y de sus apreciados peces, del exterior solo llegan ecos y recuerdos de un pasado mejor. En palabras de la realizadora, el filme se plantea fundamentalmente como "un viaje entre la memoria, el presente y el pasado".
Acevedo (Ciudad de México, 1984), con trayectoria previa como actriz en producciones como ‘Post Tenebras Lux’ (2012) del cineasta Carlos Reygadas, decidió dar el paso a la dirección tras quedar cautivada por el texto de Bellatin, lo que la llevó a entablar un largo diálogo creativo con el autor para trasladar su particular estética a la pantalla.
El desarrollo del proyecto se vio atravesado por la irrupción de la pandemia de Covid-19, evento que cobró tintes proféticos para el equipo debido a las evidentes similitudes entre la realidad global y la contingencia expuesta en la historia. Esta coincidencia estimuló la reescritura de la adaptación para reflejar la rápida transformación y la ruptura de paradigmas en la sociedad contemporánea.
Tras concluir este largo proceso, la directora celebró concretar el estreno en Venecia y confirmó que continuará su carrera detrás de cámaras con la preparación de una nueva adaptación de Bellatin, orientada esta vez hacia el humor.
GR









