Personas adultas mayores, infancias y pacientes con enfermedades renales denunciaron gastos adicionales, dificultades para mantener su higiene y preocupación por su salud durante la movilización de este domingo para exigir agua limpia en sus hogares.
Arcelia Figueroa, trabajadora del área de sanidad, señaló que los pacientes con enfermedades renales enfrentan gastos adicionales por la calidad del agua, incluso en hospitales que cuentan con filtros, pues advirtió que el recurso no reúne las condiciones necesarias para atender a personas con estos padecimientos.
Ante esta situación, consideró necesario analizar el agua que reciben los hospitales y la que desechan, además de estudiar posibles residuos de medicamentos, como antibióticos y quimioterapias.
Verónica Íñiguez, adulta mayor y vecina de la colonia Morelos, en Guadalajara, pidió empatía al gobierno estatal. Explicó que su hermana tiene psoriasis y que desde hace seis meses su condición no ha mejorado. Entre las medidas que han tenido que adoptar en su casa por la problemática del agua están reducir la frecuencia de los baños y comprar más agua de garrafón.
“Yo jamás en mi vida me había pasado que el agua me saliera así. Me gustaría que todos pudiéramos ser tan dignos de recibir agua limpia y necesitamos que nuestros gobernantes tengan empatía con su pueblo”, expresó.
Romina, una niña de 10 años que también participó en la marcha, contó que ahora su familia utiliza agua de garrafón incluso para lavarse los dientes debido al color y al olor del agua que llega a su casa.
“Para todo, ya tenemos que usar nada más agua de garrafón y pedimos que nos vuelvan a dar agua limpia porque nuestras necesidades nos cuesta mucho hacerlas por el agua sucia”, señaló.
Por su parte, la familia Tirado Enciso indicó que el problema no sólo ha representado una carga económica y una preocupación por la salud, sino también un desgaste emocional ante la incertidumbre sobre cómo utilizar el agua en las actividades cotidianas y cómo resolver la situación.
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