Después de tres años sin presentarse en Jalisco, Pablo Alborán regresó a Guadalajara con su gira Global Tour KM0, en una velada marcada por el romance, la pasión y el desamor. Más de 25 canciones acompañaron el reencuentro del cantautor español con el público tapatío en el Auditorio Telmex.
A las 9 de la noche con 12 minutos, el recinto quedó a oscuras. En las pantallas aparecieron las manecillas de un reloj, coordenadas, montañas y el mar, como parte de un recorrido visual que anunció el inicio del concierto. “La Fama” y “Tabú” abrieron el espectáculo.
“Buenas noches, Guadalajara. Debo decir que volver aquí es para nosotros siempre sinónimo de alegría, paz”, expresó Alborán, quien destacó que su equipo suele llegar con un día de anticipación para disfrutar de la riqueza de la ciudad.
El cantante preguntó al público por su estado de ánimo: si estaban felices, atravesaban un duelo o tenían ganas de enamorarse. Cualquiera de esas emociones, dijo, tendría un lugar durante la noche.
“Quién”, “Me quedo” y “Vámonos de aquí” dieron continuidad al repertorio. Entre canciones, el español bromeó sobre sus ganas de quedarse en Guadalajara y sumarse a la fiesta, incluso para cantar rancheras de desamor, aunque al día siguiente debía presentarse en Monterrey.
Alborán también habló de la importancia de México en su trayectoria. “México para mí significa el respeto a nuestra identidad y raíces”, dijo, al reconocer que el país le ha dado inspiración para nuevos proyectos musicales y le ha permitido reafirmar el cariño que siente por su público. Después interpretó “¿Qué tal te va?” y “Tanto”.
“Esta es una de esas noches que no quieres que termine”, compartió antes de sentarse al piano para cantar “Mis 36”. Más adelante, dedicó “Planta 7” a quienes cuidan de otras personas, entre ellos médicos y personal de salud.
Uno de los momentos más cercanos con sus seguidores llegó cuando invitó a varias personas a subir al escenario. Entre ellas hubo padres e hijos que habían enfrentado el cáncer, personas que celebraban su cumpleaños y fans que atravesaban una ruptura amorosa. Tras compartir unos momentos con el cantante y tomarse fotografías, el concierto continuó con “Perfectos imperfectos”, “Que siempre sea verano”, “Tu refugio” y “Dónde está el amor”.
El homenaje a la música mexicana y a sus referentes también tuvo un espacio. Al confesar que le gustaría colaborar con Alejandro Fernández, Alborán interpretó “Me dediqué a perderte”, canción que dedicó a su familia.
“Perdóname”, “Pasos de cero”, “Tiempos bonitos” y “Saturno” mantuvieron al público cantando. Durante esta última, las luces de los teléfonos iluminaron el auditorio mientras los asistentes acompañaban la letra, evocando las relaciones que terminaron y los planes, sueños y futuros que quedaron pendientes.
“Mi casa está abierta para todo México, mi corazón está latiendo más fuerte que nunca gracias a México”, expresó el artista.
También adelantó que prepara un álbum con algunas de las canciones más importantes de sus 15 años de trayectoria, reinterpretadas en formato sinfónico y bajo su sello independiente. Alborán compartió que las experiencias de sus seguidores han dado nuevos significados a sus composiciones.
La noche continuó con “Solamente tú”, “Copiloto”, “Vívela” y “Si quisieras”, en un recorrido por distintas etapas de su carrera que reafirmó el vínculo entre el cantante y el público tapatío.
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