El exdirector de la Comisión Nacional del Agua, José Luis Luege Tamargo, advirtió que la crisis de abastecimiento y calidad del agua en Guadalajara es consecuencia de la falta de inversión, el crecimiento urbano desordenado y la interrupción de proyectos de infraestructura hídrica, entre ellos la presa El Zapotillo.
El también presidente de Ciudad Posible explicó que alrededor de 65 por ciento del suministro de la zona metropolitana proviene del lago de Chapala y señaló que la reutilización de un canal de riego contaminado habría provocado afectaciones en una planta potabilizadora.
Consideró que la decisión de recurrir a esa infraestructura fue equivocada y advirtió que la recuperación del sistema requerirá trabajos de saneamiento y medidas adicionales de abastecimiento.
Luege Tamargo sostuvo que la falta de continuidad entre gobiernos frenó durante aproximadamente 20 años el proyecto El Zapotillo, concebido para abastecer a Guadalajara, los Altos de Jalisco y León, Guanajuato. Recordó que la presa se construyó hasta una altura de 80 metros, aunque originalmente estaba proyectada para alcanzar 105 metros, y acusó a las administraciones de Aristóteles Sandoval, Enrique Peña Nieto, Enrique Alfaro y Andrés Manuel López Obrador de contribuir a la paralización de la obra. También cuestionó la apertura de ventanas vertedoras en la cortina y pidió revisar su integridad estructural.
Finalmente, el exfuncionario estimó que más de 600 colonias podrían enfrentar racionamiento durante un periodo prolongado, según cifras atribuidas a la Comisión Estatal del Agua. Advirtió que las obras alternativas aportarían un volumen menor al previsto con El Zapotillo y subrayó que la solución requiere recuperar la planeación de largo plazo y garantizar agua de calidad para la población.
GR









