Jalisco se sumó a la manifestación nacional de transportistas, quienes exigen mayor seguridad en carreteras, mejores condiciones viales y atención a sus demandas económicas. En la entidad, las movilizaciones se distribuyeron en cuatro puntos carreteros y provocaron afectaciones al tránsito; hasta el cierre de esta edición, las negociaciones con el gobierno federal continuaban sin acuerdos definitivos y no hay certeza sobre cuándo terminará la protesta.
“El autotransporte de México no aguanta más. Compartimos contigo las carreteras y el deseo de llegar a salvo. Pedir caminos dignos también es pensar en ti”, se leía en mantas colocadas en tráileres que participaron en la movilización de este lunes.
Los transportistas se concentraron en cuatro accesos carreteros: la carretera a Chapala, la carretera a Nogales, la autopista Guadalajara-Colima y la autopista Guadalajara-México. Los puntos fueron elegidos para visibilizar las demandas del sector sin que necesariamente se bloqueara por completo la circulación.
En la carretera a Chapala, alrededor de 50 unidades se concentraron cerca del aeropuerto internacional de Guadalajara. Desde las 8 de la mañana comenzaron a reunirse y al mediodía realizaron una marcha lenta hacia un centro de distribución (Cedis), en dirección a El Salto, para después regresar al punto de partida. El desplazamiento provocó congestionamientos viales.
Ante las afectaciones, el aeropuerto internacional de Guadalajara pidió a los pasajeros con vuelos programados anticipar sus traslados y tomar previsiones para llegar a la terminal.
Daniel Flores Sahagún, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en Jalisco, informó que las movilizaciones se realizaron mientras representantes del sector mantenían conversaciones con autoridades federales en la Ciudad de México, aunque no se alcanzaron acuerdos definitivos.
Dijo que todavía no hay certeza sobre la duración de la protesta y que el paro podría extenderse entre dos y tres días, dependiendo de los resultados de las negociaciones. Mientras tanto, los transportistas mantendrán sus unidades concentradas a la espera de instrucciones.
Flores Sahagún estimó que una suspensión generalizada podría involucrar hasta 10 mil vehículos en Jalisco y afectar el traslado de mercancías de los sectores alimentario, industrial y electrónico.
Entre las demandas del gremio se encuentran medidas para combatir los robos y las extorsiones en carreteras, mejorar las condiciones de la infraestructura vial y atender inconformidades económicas y fiscales.
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