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Mis recuerdos de los clásicos

La primera vez que presencié un Clásico Tapatío ya en mi labor como reportero, fue la tarde soleada de un domingo 30 de abril de 1995.

En aquel entonces, el Guadalajara era más conocido por el mote de las Súper Chivas. Por aquellos años, la directiva rojiblanca logró tener en su nómina a jugadores de selección nacional con gente como Eduardo Fernández, Carlos Turrubiates, Manuel Vidrio, Camilo Romero, Alberto Coyote, José Manuel de la Torre, Ramón Ramírez, Alberto Guamerú García, Missael Espinosa, Manuel Martínez y Daniel Guzmán.

Por su parte, Atlas ya había comenzado a darle forma a su proyecto de fuerzas básicas, y en dicho equipo dirigido por Efraín Flores, pero que había diseñado Marcelo Bielsa, sobresalían Oswaldo Sánchez, Pável Pardo, Esteve Padilla, Jorge Tote Castañeda y Jared Borgetti.

Los Rojinegros llegaron ya eliminados, y pese a dicha circunstancia y el factor de jugar con jóvenes ante un equipo más experimentado y mejor armado, ofrecieron resistencia, apelando a la pasión que caracteriza al Clásico Tapatío.

El marcador favoreció a Chivas por 2-1, pero desde entonces me quedó claro que el juego involucraba más a los aficionados tapatíos, aún por encima del duelo contra América.

Cuando recién asumió Ricardo Ferretti como técnico de Chivas, su primer encuentro contra los Zorros fue en un Torneo de Copa en 1996, y tuvo la mala ocurrencia de decir que para él era como enfrentar al Mentolatum Rayum. Lo que salvó a Tuca de ser más criticado fue la aplastante victoria de 4-1 del Rebaño.

El Clásico Tapatío recuperó mucha pasión en la primera época de Ricardo La Volpe como timonel de los Zorros. El Bigotón abrió el fuego con declaraciones polémicas al afirmar que tenía más mérito ganar con un equipo joven que con un equipo armado con chequera.

Uno de los clásicos más memorables de aquel tiempo fue en el Invierno 98, en la noche mágica del triplete de Luis García, y un golazo de Jesús Arellano para dejar el triunfo rojiblanco en 4-2.

Pero la imagen que menos deseo evocar, y espero no se repita nunca más, es la violencia en las gradas que se presentó en el Clausura 2014, así como la invasión a la cancha de aficionados en el Clausura 2015.

Hoy por la noche, espero, al igual que los aficionados al futbol, un duelo emotivo, de buenas jugadas, de goles, es decir, algo muy clásico.

@ofares72

JJ/I