La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió este 7 de enero un comunicado de solidaridad con la Iglesia y el pueblo de Venezuela, en el que expresó su cercanía fraterna con los obispos de la Conferencia Episcopal Venezolana, así como con sacerdotes, religiosos, religiosas, fieles laicos y la sociedad venezolana en su conjunto.
En el documento, firmado por el obispo auxiliar de México y secretario general de la CEM, Héctor M. Pérez Villarreal, y por el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, los prelados señalaron que este mensaje se da en el marco de la celebración de la manifestación del Señor a todas las naciones, subrayando el sentido universal de comunión de la Iglesia.
La CEM retomó las palabras del Papa León XIV, quien ha pedido que prevalezca el bien del “amado pueblo venezolano” por encima de cualquier otra consideración.
Los obispos mexicanos destacaron la urgencia de respetar la soberanía del país, observar las exigencias constitucionales y superar toda forma de violencia.
Asimismo, hicieron un llamado a emprender caminos de justicia y paz, a respetar los derechos humanos y civiles de todas las personas y a trabajar de manera conjunta por un futuro de estabilidad y concordia, con especial atención a los sectores más pobres.
En comunión con el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), la Conferencia del Episcopado Mexicano reiteró que la Iglesia en Venezuela no está sola y aseguró que acompaña al país sudamericano “en la oración y la esperanza”, convencida de que donde hay verdad, justicia y misericordia, Dios se hace presente.
Finalmente, los obispos encomendaron este tiempo de prueba para Venezuela a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto, san José Gregorio Hernández y la beata Carmen Rendiles, para que acompañen al pueblo venezolano en el camino hacia la paz y la reconciliación.
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