De acuerdo con investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG), luego de 11 años consecutivos de crecimiento, las remesas enviadas a México registraron en 2025 su primera caída significativa y en el caso de Jalisco se reportó una contracción cercana al 10 por ciento en la recepción.
Especialistas atribuyeron el descenso al endurecimiento de la política migratoria y financiera en Estados Unidos, y advirtieron que en Jalisco tuvo un impacto mayor al promedio nacional.
Clemente Hernández Rodríguez, investigador del Departamento de Economía del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), explicó que la reducción no responde a un comportamiento cíclico, sino a un cambio estructural en el entorno migratorio.
México, detalló, cerró 2025 con una captación aproximada de 60.8 mil millones de dólares en remesas, cerca de 3 mil millones menos que en 2024. En el caso de Jalisco se mantuvo como el tercer mayor receptor de remesas del país, sólo por debajo de Guanajuato y Michoacán, y concentró 8.3 por ciento del total nacional. Municipios como Guadalajara y Zapopan lideran en montos absolutos, aunque su economía más diversificada amortigua el impacto.
La situación es distinta al interior del estado. Hernández Rodríguez advirtió que municipios como Unión de Tula y Ojuelos registran las remesas per cápita más altas del estado con alrededor de mil 300 dólares trimestrales por persona.
Ante ese escenario, el especialista recomendó al gobierno estatal focalizar programas de transferencia directa en los 10 municipios con mayor dependencia per cápita de remesas, así como preparar “nodos de talento” para la reinserción laboral de migrantes deportados.
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