El aniversario número 150 de ‘Corriere della Sera’ de Italia nos invita a reflexionar sobre el papel del periodismo en la construcción de la vida pública y sobre el lugar que todavía ocupan los periodistas en un mundo marcado por la digitalización y la inteligencia artificial.
Fundado en 1876, apenas unos años después de la unificación italiana, desde su primera edición, publicada el 5 de marzo de ese año, el periódico dejó clara su vocación de servicio público. En el editorial inaugural, titulado “Al pubblico”, su fundador defendía una idea que aún resuena en la profesión: informar con claridad, relatar los hechos con objetividad y mantener la independencia crítica incluso frente a aliados o amigos.
Ese legado histórico es el punto de partida de las reflexiones del director del diario, Luciano Fontana, quien encabeza la redacción desde 2015. En su mirada, el aniversario no solo representa un logro editorial, sino también la oportunidad de repensar el oficio periodístico en un contexto de profundas transformaciones tecnológicas.
Para el director, los valores esenciales del periodismo no han cambiado. En un ecosistema mediático saturado de opiniones, el trabajo del periodista sigue siendo mirar la realidad con atención, verificar los hechos y ofrecer a los lectores herramientas para comprender el mundo. La misión del periodismo consiste precisamente en ampliar la comprensión de la realidad, no en simplificarla o polarizarla.
El gran cambio, explica, ha sido la transformación del periódico en un sistema informativo multiplataforma. El ‘Corriere della Sera’ ya no se concibe únicamente como un diario impreso, sino como un centro de información que produce contenidos a lo largo del día en distintos formatos: página web, redes sociales, pódcast, boletines informativos y video. Esta estrategia ha permitido que el periódico alcance más de 750 mil suscriptores digitales y mantenga su influencia en el debate público italiano.
En un momento en que algoritmos y sistemas automatizados pueden producir textos, analizar datos o generar contenidos audiovisuales, surge una pregunta inevitable: ¿seguirá siendo necesario el periodista?
La inteligencia artificial puede procesar información existente, organizar grandes bases de datos o facilitar tareas técnicas como la transcripción de entrevistas. Pero hay algo que no puede hacer: descubrir historias, investigar primicias o anticipar el significado de los acontecimientos.
El periodismo se nutre de la búsqueda constante de lo desconocido. El reportero investiga, pregunta, contrasta fuentes y ofrece interpretaciones que ayudan a la sociedad a comprender lo que ocurre. La tecnología puede ser una herramienta poderosa, pero no sustituye el juicio crítico ni la intuición que caracteriza al oficio.
En tiempos en que las redes sociales tienden a simplificar el debate público y a fomentar la confrontación inmediata, el periodismo no consiste solo en transmitir noticias, sino en construir conocimiento colectivo.
El aniversario del ‘Corriere della Sera’ funciona como una mirada hacia el futuro del oficio. La tecnología seguirá transformando los modos de producir y consumir información, pero la necesidad de periodistas capaces de investigar, interpretar y narrar la realidad seguirá siendo esencial para la vida democrática.
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