Frente a la crisis vial de la avenida Adolfo López Mateos, en el Seminario Permanente de Estudios de Movilidad Urbana Sustentable (SEMUS) del ITESO se expuso ayer que el corredor concentra los efectos de un modelo urbano expansivo, una distribución desigual del espacio público y una débil coordinación entre autoridades.
A través de la mesa de diálogo académico llamada “Del diagnóstico a la decisión: análisis del informe de las mesas del corredor López Mateos 2025 ¿Qué sigue después de escuchar a la ciudadanía?”, académicas y académicos expusieron que la congestión en López Mateos no es sólo un problema de tráfico. El colapso del corredor es resultado de años de expansión urbana, desarrollos desconectados, falta de infraestructura peatonal y una gestión fragmentada entre municipios y estado.
Socorro Camacho, Eduardo Hernández y Adriana Olivera, de la Universidad de Guadalajara (UdeG); Carlos González, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), y Carmen Barranco, investigadora independiente, participaron en la mesa.
En conjunto, coincidieron en que los estudios técnicos no han logrado convertirse en acciones vinculantes para los gobiernos estatal y municipales.
Entre las principales carencias señalaron la falta de una cartera de proyectos responsables con metas, presupuesto y mecanismos de financiamiento, así como de indicadores que permitan medir avances y corregir las obras una vez ejecutadas.
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