loader

Antecedentes sobre la salud mental

Cuando hablamos de los antecedentes sobre la salud mental nos referimos a la manera en que las sociedades han comprendido y atendido el sufrimiento psíquico a lo largo de la historia. Desde una perspectiva sistémica, resulta relevante reconocer que, durante siglos, la mente, el cuerpo, el alma y el contexto social fueron entendidos como una unidad inseparable.

En las culturas ancestrales la enfermedad mental era interpretada como un desequilibrio espiritual, un castigo divino o una posesión, y su abordaje se realizaba mediante rituales chamánicos o religiosos que involucraban a la comunidad. En el antiguo Egipto surgió la idea de que el cerebro participaba en la enfermedad; sin embargo, las emociones y la personalidad se atribuían al corazón, lo que muestra una comprensión integradora del ser humano. Posteriormente, Hipócrates rompió con las explicaciones sobrenaturales al proponer que los padecimientos mentales se debían al desequilibrio de los humores corporales, sentando las bases para considerar la locura como una enfermedad y no como un pecado.

En la antigua India, Siddharta Gautama aportó una visión filosófica centrada en la mente y el sufrimiento humano, señalando la influencia de los pensamientos en la experiencia de la persona. De manera similar, Jesús de Nazaret es considerado un sanador integral que comprendía al individuo como un ser relacional, inserto en una historia y en una comunidad. Su práctica se centraba en la palabra, el vínculo y la restitución del lugar social, elementos que hoy resultan fundamentales en la terapia familiar sistémica.

Durante la Edad Media se produjo un retroceso significativo al atribuirse el sufrimiento psíquico a la posesión demoníaca, el pecado o el castigo divino. En este periodo surgieron los “manicomios”, utilizados principalmente como espacios de control social más que de cuidados. 

Después, con la Ilustración, el tratamiento moral y la psiquiatría humanitaria, impulsados por Philippe Pinel, promovieron el trato digno y la observación clínica.

En conclusión, la historia de la salud mental muestra un tránsito desde una comprensión integral del sufrimiento humano hacia etapas de exclusión y control para posteriormente recuperar una visión más humana. La terapia familiar sistémica retoma esta mirada integradora al comprender el malestar psíquico no como un fenómeno aislado, sino como una experiencia construida en la interacción, los vínculos y el contexto social. Esta perspectiva invita a intervenciones éticas, contextualizadas y colaborativas que fortalezcan redes, significados compartidos y procesos de cuidado comunitario sostenido.

[email protected]

jl/I

Te recomendamos

Artículos de interés

Detienen a alcalde de Tequila

Detienen a alcalde de Tequila

5 de Febrero de 2026
Activan emergencia atmosférica en Zapotlán El Grande y Zapotiltic por incendio
Ordenan uso de cubrebocas por sarampión
OCULTAR